Tendenciasmiércoles, 29 de octubre de 2025
Errores comunes al usar el gato del automóvil y cómo evitarlos
Un mal uso del gato del coche puede causar graves accidentes; aprende a cómo usarlo de manera ideal
Leonardo Ruiz / El Heraldo de Chiapas

En situaciones de emergencia o durante el mantenimiento básico de un vehículo, es fundamental saber cómo utilizar el gato del coche de manera segura y eficiente. Conocer los pasos adecuados puede marcar la diferencia entre una reparación sencilla y un accidente.
De acuerdo con información de Kelley Automotive Group, The Home Depot, AutoZone y Progressive, los procedimientos clave para usar correctamente el gato incluyen estacionar el vehículo sobre una superficie nivelada y firme, colocar calzos en las ruedas que permanecerán en el suelo, ubicar los puntos de apoyo indicados por el fabricante, elevar el coche de forma gradual y no trabajar nunca debajo del vehículo si solo está sostenido por el gato.

El primer paso consiste en activar el freno de mano, colocar la palanca en “P” si es automático o en primera velocidad si es manual, y bloquear las ruedas con cuñas o piedras. Posteriormente, se deben localizar los puntos de elevación reforzados en el chasis —normalmente señalados en el manual del vehículo— y colocar el gato directamente debajo para asegurar un apoyo estable. Tanto si se trata de un gato de tijera como de un gato hidráulico, se recomienda elevar el coche lentamente hasta que la rueda quede suspendida, y luego colocar caballetes de seguridad para sostener el peso del automóvil.
Una vez finalizado el trabajo —como el cambio de una llanta o la revisión de frenos—, se debe bajar el coche con precaución: retirar los caballetes, descender el vehículo hasta que las ruedas toquen el suelo y retirar el gato. Finalmente, se deben ajustar las tuercas de la rueda en forma de cruz y verificar que estén firmes.
Los especialistas advierten que levantar el coche en una superficie blanda o inclinada puede provocar que el vehículo se desplace o que el gato se hunda, lo cual representa un riesgo de accidente. Por ello, insisten en seguir las recomendaciones del fabricante y utilizar siempre el equipo adecuado.
Saber usar correctamente el gato de un coche requiere precaución, conocimiento y herramientas de apoyo. Estas medidas garantizan una reparación segura, evitando incidentes y protegiendo la integridad del conductor y del vehículo.