El proyecto busca acercar experiencias teatrales a menores que pocas veces visitan recintos culturales, mediante funciones gratuitas organizadas en varias ciudades del estado
Los asistentes podrán conocer diversas experiencias, entender procesos, organización y cuidado de documentos, así como reflexionar sobre el valor de los bienes del pasado
Especialistas compartirán información sobre un suceso militar significativo que marcó el rumbo de México en tiempos de conflicto internacional, este miércoles
El proyecto cultural se integra de 50 fotografías que ha recorrido varias ciudades y estará disponible para el público en general hasta el 8 de junio del presente año
Disfruta la jornada dedicada a mujeres artistas con diversas exposiciones, música, arte, convivencia y talleres, en el Centro Cultural de las Fronteras, este 28 de marzo
Mensajes oficiales y actividades educativas formaron parte de una jornada conmemorativa en el Museo de la Lealtad Republicana que destacó el valor histórico del expresidente de México
Mapa histórico del inmueble / Foto: Sociedad Aldamense de Estudios Históricos
El Templo de San Jerónimo, en ciudad Aldama, fue reconocido en la VI Bienal de Arquitectura de Chihuahua como ejemplo de restauración patrimonial y de trabajo comunitario. Más que una obra técnica, el proyecto representa una ética de conservación que une memoria, fe y resiliencia.
Fundado como misión franciscana en 1696, el Templo de San Jerónimo se enraíza en una geografía donde fe, economía y propiedad se entrelazaban desde las denuncias ganaderas de 1671. Tras el ataque apache de 1769 quedó abandonado, hasta que en 1783 fue reconstruido por orden del capitán Juan Gutiérrez de la Cueva, marcando el tránsito de presidio a villa. Su etapa moderna comenzó en 1876 con la primera piedra colocada por el padre Jesús Corral, bendecido en 1906 como templo solemne, y se completó en 1955 con la segunda torre financiada por Leonor Grijalva de Reyes como acto de gratitud. Estos hitos, documentados en planos y fotografías, consolidan al templo como eje simbólico de Aldama, donde la arquitectura articula tanto identidad comunitaria como memoria histórica.
De estilo neoclásico, con planta de cruz latina, tres naves y una cúpula central, el templo destaca por sus murales del padre Emiliano Soria y por su valor litúrgico y cultural. Sin embargo, el paso del tiempo dejó huellas: bóvedas, cúpula y torres mostraron fatiga estructural, señales que reclamaban una restauración cuidadosa y respetuosa.
Plano de azoteas del recinto / Foto: Sociedad Aldamense de Estudios Históricos
En 2014, una revisión topográfica confirmó deformaciones en arcos, inclinaciones en muros y debilidad en el sistema de contrarresto de la bóveda, agravadas por la ausencia de contrafuertes y por factores externos como la falla geológica cercana, sismos regionales y condiciones del subsuelo alteradas por humedad. El deterioro, aunque no catastrófico, era acumulativo y progresivo.
La restauración se guio por una filosofía de mínima intervención, privilegiando compatibilidad, reversibilidad y autenticidad. Entre 2013 y 2015 se retiraron elementos ajenos a la lógica constructiva —banquetas, aplanados de cemento, impermeabilizantes y equipos de aire acondicionado—, que habían acelerado la humedad, la erosión y las fisuras. Fue un proceso de limpieza y escucha, destinado a recuperar la integridad material del templo.
La comunidad de Aldama fue protagonista: participó en talleres sobre técnicas tradicionales, colaboró en tareas de mantenimiento y se convirtió en custodio activo del patrimonio. La experiencia quedó plasmada en el documental Nuestra Historia a través de los muros, dirigido por el Arq. Pablo Romero, y en el libro Patrimonio cultural y participación comunitaria: Templo de San Jerónimo, Ciudad Aldama, Chihuahua, coordinado por el Dr. Federico Mancera, el Arq. Pablo Ortega y la antropóloga Ana Rodríguez. Restaurar significó también educar, compartir y fortalecer la memoria colectiva.
Digitalización del templo hecha en 2025 / Foto: Sociedad Aldamense de Estudios Históricos
Entre 2019 y 2025 se consolidó la rehabilitación del templo con materiales compatibles y criterios de autenticidad: piso de mármol con canales de ventilación, restauración de puertas, iluminación LED, adoquines en el atrio, barda perimetral y sistemas contra palomas. Todo orientado a preservar y asegurar su permanencia.
La preparación para la Bienal reunió planos, fotografías, estudios técnicos y testimonios comunitarios en un expediente que debía mostrar tanto la complejidad de la obra como su dimensión humana. El equipo de Misiones Coloniales afrontó la incertidumbre de competir con proyectos urbanos de gran escala.
La noche del 4 de octubre de 2025, en el Centro de Convenciones de Chihuahua, la tensión se palpaba entre los asistentes. Cuando se anunció que San Jerónimo recibía la medalla de plata, la emoción fue doble: por el reconocimiento y por la certeza de que la voz de la comunidad había sido escuchada. La medalla de oro fue otorgada al proyecto Pabellón Materias Primas, en la ciudad de Chihuahua, de la firma Oficina Transversal, destacado por su paleta vegetal desértica adaptada al clima local.
La restauración del Templo de San Jerónimo fue posible gracias a la suma de esfuerzos del Comité pro-restauración, la comunidad de Aldama, apoyos de programas como FOREMOBA y PACMYC, recursos municipales, estatales y federales, así como el acompañamiento técnico del INAH, la Dirección de Sitios y Monumentos, firmas especializadas, laboratorios universitarios y asesores en estructuras y geotecnia. La coordinación estuvo a cargo de Misiones Coloniales de Chihuahua A.C., bajo el liderazgo de los arquitectos Rey Fernando Montes Trevizo, Pablo Ortega Balderrama y Karla Isabel Morales Porras, junto a su equipo de diseño.
La medalla de plata reconoció el esfuerzo colectivo de una comunidad que, pese a limitaciones, asumió el cuidado de su templo como legado. El proyecto demostró que la arquitectura, tratada con rigor y humildad, se convierte en memoria viva y espacio de cohesión social. Hoy, San Jerónimo simboliza fe, resistencia y continuidad histórica, resguardando el pasado y proyectándolo como herencia para el futuro.