Reviviendo el Viejo Oeste
La reforma contempla que jornaleros, comuneros y ejidatarios posean en su domicilio y fuera de sus zonas urbanas, rifles calibre .22 y escopetas de calibre no mayor a 12.
No para en eso; Generales, Oficiales y Jefes de las fuerzas armadas podrán traer consigo cargadores y municiones sin licencia; tan solo deberán acreditar su pertenencia a las corporaciones.
La pregunta es obligada: ¿entonces para que se va a armar a los miembros de Petróleos, de la Comisión Federal de Electricidad y del Servicio de Administración Tributaria?
Otra interrogante más: ¿Si hay más seguridad, entonces porqué se va a permitir también armarse a jornaleros, comuneros y ejidatarios?
Al paso que vamos, reviviremos la época del viejo oeste norteamericano, de finales del siglo XIX, donde lo que se requiere es la rapidez del desenfunde, la destreza en el manejo del arma y desde luego una buena puntería.
Que Dios nos agarre confesados.

















