De Jalisco para el mundo: Bayer celebra 40 años de innovación agrícola en Tlajomulco
El Centro de Investigación de Bayer en Tlajomulco celebra 40 años impulsando la innovación agrícola, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria global
El Centro de Investigación de Bayer en Tlajomulco celebra 40 años impulsando la innovación agrícola, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria global

Staff El Occidental / Branded
Desde hace cuatro décadas, un punto del mapa jalisciense se ha convertido en referente mundial de la ciencia agrícola. El Centro de Investigación y Desarrollo de Bayer, ubicado en Tlajomulco, celebró 40 años de trabajo continuo impulsando la innovación, la sustentabilidad y la transformación del campo mexicano.
Bajo el lema “De Jalisco para el mundo”, la conmemoración reunió a autoridades, investigadores y colaboradores que han sido parte de esta historia. Humberto Gutiérrez, representante de investigación para México en producción de semilla para investigación, subrayó que en estos 40 años el centro ha liberado más de 150 productos en 35 países, impulsando la mejora genética de cultivos y el desarrollo de soluciones que fortalecen la seguridad alimentaria.
“Vamos a alcanzar cerca de 10 billones de habitantes; por eso, la ganancia genética debe ser mayor a la del pasado, y esto requiere tecnología y programas sustentables”, puntualizó.

Lo que comenzó en 1985 como un pequeño espacio de investigación hoy es un complejo de más de 150 hectáreas con tecnología de punta, laboratorios genéticos y áreas de ensayo que envían materiales de investigación a más de 30 países. Aquí trabajan más de 200 especialistas en biotecnología, ingeniería, robótica y mecatrónica.
Entre los desarrollos más destacados está el maíz de estatura optimizada, innovación mexicana que reduce, en promedio, un metro la altura de las plantas convencionales sin afectar el rendimiento óptimo, mejorando la estabilidad del tallo y el aprovechamiento del agua, integrado en el sistema Preceon®️ Smart Corn.

Estos híbridos, creados por científicos mexicanos, hoy se cultivan globalmente bajo el sistema Preceon®️ Smart Corn, símbolo de la ciencia nacional aplicada a los retos del siglo XXI.
Además de su impacto científico, el complejo opera con energía 100% renovable, ha reducido su consumo eléctrico en 30% y optimizado el uso del agua en más de 40%, gracias a sistemas de riego inteligente y captación pluvial. Su ejemplo ha convertido a Tlajomulco en un modelo de sostenibilidad operativa dentro de la red global de Bayer.

“Tenemos hasta dos especialidades técnicas que van desde biotecnología, ingenierías mecánicas, robótica, eléctrica. Disciplinas como automatización mecatrónica, hoy se requiere de otros talentos para servir al agricultor esto es lo que tenemos en el sitio”, apuntó Humberto Gutiérrez.

El centro no solo produce tecnología, sino también conocimiento. Bayer impulsa programas de formación STEM y colabora con universidades mexicanas para preparar a jóvenes científicos y promover prácticas agrícolas sostenibles.

Durante la ceremonia conmemorativa, en un ambiente lleno de mariachis, convivencia entre colaboradores y la develación de una placa que reconocía años de esfuerzo y dedicación, se destacó la filosofía que ha guiado al centro desde sus inicios: la innovación con impacto social y global.
“Nos sentimos muy orgullosos de los logros alcanzados, porque hemos liberado una diversidad de productos en más de treinta países, pero los retos son aún mayores y vamos por más”, señaló Gutiérrez, enfatizando el compromiso del equipo por seguir impulsando soluciones que respondan a las necesidades de la agricultura moderna.
Según la FAO, se estima que para 2050 la producción global de alimentos deberá incrementarse hasta en un 70% para abastecer a la creciente población mundial. En este contexto, las innovaciones desarrolladas en Tlajomulco no solo destacan por su valor tecnológico, sino que representan una contribución directa a la seguridad alimentaria global, fortaleciendo la resiliencia de los cultivos y fomentando prácticas sostenibles que podrían transformar la manera en que se producen alimentos en distintas regiones del mundo.
El centro, que combina laboratorios de vanguardia con investigación aplicada, sigue consolidándose como un referente en biotecnología agrícola, demostrando que la ciencia, cuando se orienta con propósito, puede generar cambios tangibles que beneficien a millones de personas y al planeta.

Cuatro décadas después de su apertura, el Centro de Investigación de Bayer Tlajomulco sigue siendo sinónimo de ciencia, tecnología y pasión por la tierra. Desde Jalisco, la empresa alemana proyecta al campo mexicano hacia el futuro, demostrando que la innovación que florece en el país puede alimentar al mundo.
En el evento “De Jalisco para el Mundo”, donde se conmemoraron cuatro décadas del programa de investigación en Tlajomulco de Zúñiga, estuvieron presentes: Manuel Bravo, presidente y director general de Bayer; Humberto Gutiérrez, líder TPD Bayer México; y Mauro Garza Marín, coordinador estratégico general de desarrollo económico de Jalisco, en representación del gobernador Pablo Lemus.

Durante el CIAM se planteó el reto de medir calidad, acceso y resultados en los tres niveles de atención