Jalisco suma 19 muertes por enfermedades prevenibles; preocupa la baja vacunación
Desinformación y rezago en vacunación impulsan el resurgimiento de enfermedades prevenibles
Desinformación y rezago en vacunación impulsan el resurgimiento de enfermedades prevenibles

Isaura López
Con coberturas de vacunación por debajo del 95 por ciento recomendado para lograr inmunidad colectiva, Jalisco enfrenta un escenario de riesgo ante el resurgimiento de enfermedades prevenibles suman cerca de tres mil casos con 19 decesos, principalmente por tosferina, Infecciones por bacterias invasivas (IBI) y sarampión.
La desinformación que circula en redes sociales, las barreras de acceso a los servicios médicos, los esquemas incompletos y el rezago en comunidades vulnerables y alejadas del sistema sanitario configuran hoy una “emergencia silenciosa”.
Las cifras confirman que esta emergencia ya tiene rostro y consecuencias: desde 2024 a enero de 2026 se confirman más de 15 mil casos de enfermedades febriles exantemáticas (EFE), una situación que se ha agudizado desde el año pasado, entre ellas sarampión, con más de dos mil 700 contagios y tres defunciones, colocando a la entidad en primer lugar a nivel nacional.
A ello se suman 69 casos de tos ferina y síndrome coqueluchoide, con ocho muertes de bebés, lo que colocó al estado en el tercer lugar en letalidad, de acuerdo con el Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud Federal (SSA).
En materia de poliomielitis o parálisis flácida aguda, durante 2025 se registraron 30 casos, mientras que solo en las primeras cinco semanas de 2026 ya se reportaron 25, una tendencia alarmante.
La situación se agrava con las IBI —Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae y Neisseria meningitidis— que dejaron 98 casos y siete defunciones en 2025, principalmente en el municipio de Chapala, 24 casos más con una defunción en las primeras semanas de 2026. En 2024 el registro fue de al menos tres confirmaciones.
Especialistas advierten que detrás de estas cifras, además, está el abandono histórico de poblaciones vulnerables, un escenario que amenaza la crisis sanitaria si no se refuerza de manera urgente la vacunación y la prevención como eje central de la salud pública.
Expertos entrevistados de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) y de la Universidad de Guadalajara (UdeG) mencionaron: adultos que desconocen su esquema, madres que han buscado biológicos sin encontrarlos y sectores influenciados por información falsa han debilitado la inmunidad colectiva, abriendo la puerta al resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunación.
En Jalisco, desde el 2024 se registra un alza de padecimientos prevenibles por vacunación, agravándose en el 2025 y en el 2026, como son: rotavirus, meningitis tuberculosa, tétanos neonatal, tétanos, tosferina, meningitis meningocócica, enfermedad invasiva por neumococo, infecciones por bacterias invasivas (IBI), varicela, sarampión, tosferina y síndrome coqueluchoide, parálisis flácida aguda y poliomielitis, hepatitis A, hepatitis B y parotiditis infecciosa.
El director General de Salud Pública, SSJ, Roberto Carlos Rivera Ávila, reconoció que, si bien no se puede afirmar que un brote era inevitable, sí existían señales de alerta como “esquemas incompletos” de vacunación.
“De los casos confirmados por sarampión alrededor de un 94 por ciento no ha recibido ninguna vacuna, entonces no ha recibido un esquema completo; justo es el ejemplo más tangible de qué puede pasar si no hay un esquema de vacunación completo”.
El riesgo es latente en el sistema de salud; el funcionario estatal reconoció que la población infantil es la más vulnerable al carecer de las primeras vacunas, entre estas BCG, que protege principalmente contra las formas graves de tuberculosis (TB), tales como la meningitis tuberculosa y la tuberculosis miliar, y la hepatitis B. La aplicación es única al nacer.
“La vacuna que previene contra la tuberculosis es muy, muy riesgoso para un bebé que se llegue a infectar y de la hepatitis B. Las dos que tienen que recibir todas las personas al nacer en el esquema es a las dos, cuatro, seis meses”.

En Jalisco, las enfermedades prevenibles por vacunación en recién nacidos muestran un comportamiento que enciende alertas en el sistema estatal de salud.
Durante 2024 se registraron 56 casos de meningitis tuberculosa; en 2025 la cifra aumentó a 61 y en las primeras semanas de este año ya se han confirmado dos más. En cuanto a meningitis meningocócica, en 2024 se notificó un caso, sin embargo hay un silencio institucional.
La hepatitis B también presenta un incremento: pasó de 31 casos en 2024 a 52 en 2025, y en las primeras cinco semanas del año se han reportado al menos dos nuevos contagios.
En el grupo de padecimientos prevenibles con la vacuna hexavalente (DPaT+VPI+Hib+HepB), que protege contra difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis B e infecciones por Haemophilus influenzae tipo b, las cifras muestran variaciones importantes.
Los casos de tosferina (tos convulsa) prácticamente se duplicaron, al pasar de 33 en 2024 a 69 en 2025. El tétanos registró dos casos en 2024 y cinco en 2025.
Respecto a parálisis flácida aguda y poliomielitis, en 2024 no hubo confirmaciones; sin embargo, en 2025 se notificaron 30 registros y en 2026 suman ya 25 reportes en vigilancia epidemiológica.
En el caso de infecciones graves por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), fundamentales de prevenir en la infancia por el riesgo de meningitis y neumonía, el comportamiento es preocupante: en 2024 se registraron tres casos; en 2025 la cifra se disparó a 98, con siete defunciones asociadas a meningitis por Hib en Chapala; y en lo que va de este año se contabilizan 24 casos y una defunción.
Otras enfermedades incluidas en el esquema DPT (difteria, tosferina y tétanos) también muestran incrementos. La tosferina pasó de 33 casos en 2024 a 65 en 2025. El tétanos neonatal registró un caso en 2025, mientras que el tétanos en población general cerró con dos casos en 2024 y cinco en 2025.
En cuanto a rotavirus, se confirmaron 72 casos en 2024 y 85 en 2025; en el arranque de este año ya se reporta un caso y de meningitis meningocócica hubo un caso en 2024.
Actualmente, la alerta sanitaria se ha centrado en la aplicación de la vacuna SRP (sarampión, rubéola y parotiditis), ante el repunte sostenido de casos desde agosto de 2025.
De acuerdo con los registros, en 2025 se confirmaron 637 casos de sarampión, con dos defunciones. Para el cierre del primer bimestre de 2026, la cifra está por superar los tres mil casos acumulados y se ha reportado un fallecimiento (al cierre de la edición).

El incremento acelerado de contagios ha llevado a las autoridades a reforzar las jornadas de vacunación y a insistir en la revisión y actualización de esquemas, particularmente en niñas, niños y población joven que no cuente con la inmunización completa.
El funcionario de salud reconoció la baja cobertura de vacunación en las regiones sanitarias: “hay municipios que podrán tener un 50 por ciento, hay quien tenga un poco más, a lo mejor hasta 60 por ciento”.
Ejemplo, el alza en casos de tos ferina en niñas y niños de un año de vida. El año pasado hubo 69 casos con ocho muertes, la situación lo atribuyó a la población: “Pareciera como que mucha población que no es consciente del riesgo de la tos ferina; es una bacteria que puede dar comúnmente infecciones de las vías respiratorias superiores, pero se complica con neumonías; pone en riesgo la vida de las personas no vacunadas”.
A ello se sumaron problemas de abasto y centralización del recurso federal, denunció:
“Habíamos tenido desabasto con la de sarampión, nos había estado llegando de manera irregular el año pasado, otros biológicos que tuvimos con algún desfase en los aportes de la federación sería la pentavalente, habíamos tenido problema con la BCG; son biológicos que se van moviendo muy rápido y a veces se tardan un poco en llegar, hay algunos que podemos aplicar si alguien no se ha vacunado se lo podemos poner un mes después, hay algunas que no, por ejemplo las de rotavirus”.
Para la coordinadora del programa de salud en acciones del Centro Universitario de Tlajomulco, UdeG, Ana María López Yáñez, el no vacunarse ya no es una decisión individual sin consecuencias colectivas.
El resurgimiento del sarampión en Jalisco, con casos y decesos confirmados, es una señal de alerta sobre el impacto real de la caída en las coberturas de vacunación: mayor transmisión comunitaria, riesgo de brotes, saturación hospitalaria y muertes que pudieron evitarse.
“Estamos viviendo una alerta en lo que es la salud pública. Estamos viviendo este resurgimiento de enfermedades que ya están controladas; ha sido debido a la caída sostenida de la cobertura de vacunación”.
Esto es una emergencia silenciosa, porque al final de cuentas las enfermedades reaparecen rápidamente cuando existen bajas coberturas como lo que estamos viviendo actualmente en sarampión
Ante el brote actual, explicó que el esquema nacional de vacunación fue actualizado. En el caso del sarampión, la aplicación de la vacuna se recorre: ahora debe aplicarse desde los seis meses de edad y hasta los 49 años en personas con esquemas incompletos.
¿Por qué hasta los 49 años? La especialista comentó que quienes nacieron antes de la década de 1970 probablemente adquirieron inmunidad natural debido a los brotes registrados en esa época en México. Sin embargo, quienes nacieron después deben revisar su cartilla. La recomendación es “ante la duda, vacunarse”. Recibir una dosis adicional no representa riesgo para personas sanas.
¿Estamos viviendo un retroceso sanitario? “Sí, es un retroceso sumamente importante”.
De acuerdo con López Yáñez, la disminución de coberturas tras 2019 y durante la pandemia provocó una brecha que hoy se refleja en brotes y en el riesgo de perder el estatus de control de enfermedades que ya se consideraban contenidas.
La investigadora detalló que este escenario implica: mayor transmisión comunitaria, sobrecarga en hospitales, desatención de otras enfermedades crónicas, incremento del gasto público en atención médica e impacto económico y social en familias.
“Este retroceso tiene implicaciones reales, o sea, mayor transmisión comunitaria como lo que estamos viendo por sarampión, riesgo de perder el estatus que teníamos como país libre ya no lo tenemos y sobre todo mayor carga en los servicios de salud; cuando existe la sobrecarga se pueden desatender otras enfermedades importantes”.
La prevención, insiste, es la herramienta más costo-efectiva en salud pública: “La prevención es la mejor arma que nosotros tenemos; se pueden prevenir millones de casos con las vacunas y tiene un impacto completamente social. En la actualidad hay varios miles de casos y decenas de muertes que pudieron haberse prevenido con una vacunación oportuna”.

La investigadora universitaria se refirió a la población vulnerable: las comunidades rurales son las más rezagadas. Entre los grupos destacan: adultos mayores, especialmente con diabetes, hipertensión o cardiopatías; personas con discapacidad que enfrentan barreras de movilidad; poblaciones rurales o indígenas con acceso limitado, personas sin seguridad social y adultos con esquemas incompletos que desconocen su situación.
Paradójicamente, expuso que también se observa resistencia en sectores urbanos con mayor acceso a información, pero expuestos a desinformación en redes sociales.
“Principalmente aquellas que están más alejadas al sistema de salud. La desinformación, y hay personas que no creen en las vacunas, existen los grupos antivacunas; esto también genera mucha desconfianza en nuestro sistema”.
La especialista señaló que México aún tiene pendiente fortalecer la cultura de prevención, al lamentar que el sistema de salud históricamente se ha enfocado en tratar la enfermedad ya instalada, más que en evitarla.
Deben vacunarse
Personas hasta 49 años con esquema incompleto de sarampión.Niñas y niños desde los seis meses en el contexto actual.Adultos que no tengan registro claro de sus dosis.
Deben consultar primero a su médico
Personas con inmunosupresión severa (por ejemplo, en quimioterapia).Pacientes con enfermedades que afecten gravemente su sistema inmunológico.Personas con fiebre activa al momento de la aplicación (deben esperar a recuperarse).
La recomendación médica es individualizar los casos especiales, pero recalcar que la mayoría de la población sí puede y debe vacunarse.
Además del sarampión, las enfermedades prevenibles por vacunación que hoy representan alerta inmediata en salud pública son: poliomielitis, tosferina, tétanos, influenza estacional y Covid-19.
Casos de enfermedades prevenibles por vacunación, de acuerdo con el sistema de vigilancia epidemiológica del 1 al 7 de febrero del 2026 se han registrado los siguientes casos en Jalisco:
Enteritis debida a rotavirus 2024 -72 / 2025 -85 / 2026 - 01
Meningitis tuberculosa 2024 -56 / 2025 - 61 / 2026 - 02
Tétanos neonatal 2025 -01
Tétanos 2024 -02 / 2025 - 05 / 2026
Tosferina 2024 -33 / 2025 - 65 / 2026
Meningitis meningocócica 2024 - 01 / 2025 / 2026
Enfermedad invasiva por neumococo 2024 - 11 / 2025 / 2026
Infecciones por bacterias invasivas (IBI): 2024 - 03 / 2025 - 98 con siete defunciones por meningitis asociada a Haemophilus
influenzae en Chapala 2026 - 24 con una defunción
Varicela 2024 - 4,306 / 2025 - 4,975 / 2026 -464
Sarampión 2024 / 2025 - 637 con dos defunciones / 2026 - 2,711 con un deceso (al cierre de la edición)
Tosferina y síndrome coqueluchoide 2024 -33 / 2025 -69 con ocho defunciones /2026
Parálisis flácida aguda y poliomielitis 2024 / 2025 - 30 / 2026 - 25
Hepatitis A 2024 - 299/ 2025 - 147 / 2026 - 06
Hepatitis B 2024 - 31 / 2025 - 52 /2026 - 02
Parotiditis infecciosa 2024 -360 / 2025 - 324 / 2026 - 18
Durante el CIAM se planteó el reto de medir calidad, acceso y resultados en los tres niveles de atención