Un recorrido por la CDMX de fines de milenio y el habla de la época muestra ‘Hotel de los Corazones Rotos’
El autor Eduardo Rabasa, explica que la obra gira sobre las acciones de Bruno Volado obsesionado por Elvis Presley y un amor platónico.
El autor Eduardo Rabasa, explica que la obra gira sobre las acciones de Bruno Volado obsesionado por Elvis Presley y un amor platónico.

Victor Ramírez
Ambientada a principios del milenio en la Ciudad México y como una especie de homenaje al habla de los capitalinos, el libro del “Hotel de los Corazones Rotos”, aborda las andanzas de un joven apasionado por la música de Elvis Presley pero también de un amor imposible.
Eduardo Rabasa, explica que su obra está basada en “la idea que tiene el chico protagonista que se llama Bruno Volado y está obsesionado con Elvis Presley, un día ve una botarga del cantante, la toma como una señal del destino y tiene el proyecto de escribir una radionovela que se llama precisamente El Hotel de los Corazones Rotos, pero no se sabe si la escribió o no”.
La trama abarca un periodo específico de la Ciudad de México entre 1997 y 1999, con un lenguaje fluido, típico de los capitalismos y está escrito en primera persona con la intención de replicar el lenguaje del protagonista, registrando el habla característica de la ciudad y “ahora que toca hablar del libro te pones a pensar en esas cosas y me doy cuenta que es como una especie de homenaje al habla chilanga, muy fluida y es como un dialecto”.
También aborda diversas situaciones que viven los jóvenes entre los 18 y los 24 años, como es el caso de los amores imposibles y “es una especie de novela de iniciación a la inversa porque el protagonista en lugar de aprender y salir del abismo cada vez se hunde más, pero sí está la parte idealista del amor con la chica estudiante de Letras”.
La velocidad de lectura sobre la vida de este joven de 21 años que fue parte de la generación que le tocó ver el surgimiento de toda la tecnología, los cambios vertiginosos, la épica en la que no había celulares y en esta obra un elemento de importancia es el ocioso “pero en el sentido de que el protagonista no hace gran cosa y todo el tiempo se la pasa diciendo que tiene que hacer algo con su vida y se la pasa viendo televisión o consumiendo alcohol”.
Quienes no conocen la Ciudad de México sin duda podrán en su imaginario los escenarios que se mencionan como Ciudad Universitaria, las facultades de la UNAM, la zona de Copilco, Coyoacán y “es una novela escrita en un registro realista en cuanto a las descripciones de los lugares, las calles y un elemento relevante eran los bichos verdes”, es decir los taxis.
Descubra si al final logra ser “Elvis” o se queda en un intento de imitador, pero también si logra conquistar al amor de su vida o si los escenarios los llevan por caminos diferentes y no se cruzan sus caminos en ningún momento, ahí el misterio que envuelve la historia.