Cáncer de mama una crisis en el sistema de salud Jalisco
El desabasto de medicamentos, de personal de salud, de insumos y diagnósticos tardíos coloca a Jalisco con una tasa de defunciones más alta a nivel nacional
A nivel nacional, Jalisco está entre la tasa más alta de mortalidad. En la última década del 2014 al 2024 pasó del 12.09 a 25.01 por cada 100 mil mujeres, un ascenso considerable en comparación con otros Estados.
De acuerdo con datos del Monitoreo de Indicadores del Desarrollo de Jalisco (MIDE) en el 2023 la tasa de mortalidad fue de 25 por cada cien mil mujeres mayores de 25 años, ocupando la entidad el sexto lugar en el país.
El secretario de Salud y presidente del Comité Estatal de Cáncer en la Mujer, Héctor Raúl Pérez Gómez, admitió que, a partir del año 2002, dicho padecimiento se ubica en el primer lugar de mortalidad por cáncer en las mujeres.
La edad promedio en la que se presenta el mayor número de defunciones por cáncer de mama, mencionó es entre los 50 a 65 años, en los últimos años, se observa un aumento paulatino en mujeres más jóvenes.
“No solamente es un tema exclusivo de mujeres, sino también en los hombres, pero ser mujer”, apuntó el especialista.
En 2022, Jalisco estaba en los primeros lugares con 94.03 casos por cada 100 mil mujeres entre las entidades con mayores tasas de incidencia de cáncer de mama después de Colima y Durango.
De acuerdo con un estudio realizado en México (Hospital General de México, mujeres con diagnóstico entre 1990-1999) encontró una supervivencia global a 5 años de alrededor del 58.9 %.
En cada etapa se tiene supervivencia diferente: etapa I: 95 %; etapa II: 85%; etapa III: 55% y en etapa IV:16%.
Desabasto de medicamentos
Los discursos oficiales de concientizar e incentivar a acudir a revisiones médicas para la detección oportuna de cáncer de mama resulta un “simple llamado institucional” ante la realidad de un “grito desesperado” de las mujeres.
Testimonio de Elena
¿Quién era yo? ¿Por qué a mí?
Elena Rodríguez cayó en una depresión severa al verse al espejo de su cuarto sin sus senos, en el silencio de su intimidad era un “grito desesperado” y de preguntas sin respuesta.
Elena acude a cada área de psiquiatría, clínica de dolor, rehabilitación, onco-cirujano, onco-médico, revisión del catéter en el Centro Médico de Occidente del IMSS.
Testimonio de Alejandra
Luego de una caída con fractura de rótula izquierda fue operada, comenzó a tener dolor en el lado derecho y después de varios estudios fue diagnosticada en 2023 con cáncer en vías hepáticas.
Para poder recibir las quimioterapias en el Hospital General Regional número 46, del IMSS Jalisco, Alejandra tiene que comprar una aguja exclusiva con recurso económico propio para su tratamiento.
En el último año, 655 mujeres y 3 hombres no lograron sobrevivir. / Foto: Instituto Mexicano del Seguro Social
Con recursos propios o de lo que reciben de asociaciones civiles, mujeres de Jalisco que padecen de cáncer de mama, enfrentan la enfermedad y sobreviven. En el trayecto tienen que confrontar la falta de especialistas, la deficiencia de los equipos, la ausencia de medicamentos y en general un ambiente que resulta agresivo, indiferente y hasta excluyente. En el dato más reciente 655 mujeres y tres hombres, en el lapso de un año, no sobrevivieron a la enfermedad.
En Jalisco las pacientes con cáncer de mama, un tumor de mayor incidencia y principal causa de muerte en las mujeres, sobreviven con sus propios recursos económicos e incluso de asociaciones civiles dedicadas a brindar una atención social emocional terapéutica.
Aunque el Sistema Estatal de Salud hace un llamado a la autoexploración, a realizarse estudios cada año para recibir tratamiento médico integral oncológico a tiempo para alcanzar la curación y sobrevida alta, la realidad es que falta profesionales de salud, presupuesto en los hospitales y lo más importante los fármacos.
Cada semana fallecen 14 jaliscienses por cáncer de mama, de acuerdo con la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) hubo 655 certificados de defunción en mujeres y tres hombres; las edades con mayor registro son de 50 a 59 años, de 60 a 74 años y de 40 a 49 años.
Por cáncer de mama de 2021 a 2023 hubo mil 900 defunciones, un panorama que ha mantenido a los hospitales de alta especialidad en semáforo rojo con una tasa de mortalidad alta; se estima que 75 por ciento de las mujeres son diagnosticadas en fases avanzadas de la enfermedad.
“El momento del diagnóstico es de suma importancia, según los últimos registros, en Jalisco, solo el 30 por ciento de los diagnósticos son en estadios tempranos, de ahí la prioridad de reforzar la información a la población”.
“La tendencia de la mortalidad es ascendente, debido a una mayor incidencia de la enfermedad por el incremento en la esperanza de vida al nacimiento, cambios de estilos de vida y la relación entre el cáncer y la obesidad”, afirmó Pérez Gómez.
El jefe de la División de Gineco-obstetricia del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”, Alberto Ballesteros Manzo, advirtió: “Es de los principales cánceres que nos preocupa y atendemos en las unidades de salud en México con una tasa de mortalidad desafortunadamente todavía alta”.
“En Jalisco tuvimos en el año de 2023, reportados 95 casos por cada 100 mil habitantes. Los hospitales civiles atienden a una gran cantidad de pacientes con enfermedades de la mama. El año pasado dimos cerca de 24 mil consultas por enfermedades de la mama, tanto benignas como malignas”.
En este espacio hospitalario se realizaron más de 200 cirugías el año pasado brindando tratamiento médico “a pesar de eso la calidad de vida de las mujeres se ve deteriorada, también tuvimos muertes”, subrayó Ballesteros Manzo.
A nivel estatal en el 2020 se diagnosticaron 866 casos nuevos de cáncer de mama y murieron 597 personas para el 2022 hubo dos mil 088 casos nuevos reportados con 591 muertos, el estado ocupaba el lugar número nueve a nivel nacional en tasa de mortalidad por cáncer de mama, con una tasa de 23.7 muertes por cada cien mil mujeres mayores de 25 años.
Para el jefe del Servicio de Ginecología, Alejandro Acosta Aguilar del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”, señaló que la educación en salud es la herramienta más importante para la detección oportuna de muchas enfermedades y el cáncer de mama no es la excepción.
Acosta Aguilar mencionó algunos factores de riesgo que pueden predisponer cáncer de mama y no son modificables: “la edad arriba de los 40 años, sobre todo después de los 50. Antecedentes familiares, aunque el porcentaje de transmisión familiar, genético, tiende a ser entre el 5 y el 10 por ciento. El hecho de empezar con la menstruación de manera temprana, antes de los 12 años o terminar la menstruación después de los 55 años y el tejido mamario denso son factores de riesgo”.
Mientras que, aquellos que pueden modificarse, anotó: “El consumo de alcohol, obesidad y sobrepeso, con inactividad física, aquellas que utilizan una terapia hormonal sustitutiva sin un adecuado acompañamiento médico, los anticonceptivos hormonales automedicados; el hecho de no haber tenido hijos o no haber lactado y la exposición a la radiación que puede encontrarse en el aire, en el ambiente, en el líquido, en los alimentos o quienes trabajan en zonas de riesgo como los hospitales, por ejemplo”.
Uno de los ángulos que dificulta el tratamiento oportuno del cáncer de mamá es que muchos casos se detectan en etapas avanzadas 3 y 4, esto ha ocasionado las más de 600 muertes al año en la entidad; siete de cada 10 son diagnosticadas en etapas tardías.
El jefe de la Clínica de Mama del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”, Manuel Cortés Anguiano, lamentó que a pesar de contar con diversos aparatos y estudios que facilitan la detección oportuna con mayor probabilidad de curación: “El 75 por ciento de las pacientes acuden a la consulta en etapas 3 y 4, una etapa tres es un tumor por arriba de los 5 centímetros”.
“La lucha es intentar que las mujeres vayan, está en sus manos ir a tomarse una mastografía. Cada día detectamos un poquito más de lesiones no palpables, una lesión no palpable probablemente sea una lesión menor de dos centímetros, de uno centímetro y esas lesiones son las que les podemos ofrecer curación con un diagnóstico oportuno. En etapa 3 y 4 y desafortunadamente no podemos ofrecerles tanto en sobrevida y en curación”.
Agregó: “El tratamiento integral después de las biopsias y el tratamiento médico oncológico y quirúrgico es determinante para tratar lesiones que sean curables. En la etapa uno hay lesiones curables hasta 90 por ciento”.
En cuanto al tratamiento, el médico adscrito al Servicio de Oncología del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde”, Alan David Pérez Fregoso, aseguró que se brinda el servicio de cirugía, radioterapia y los tratamientos sistémicos.
“Tenemos más estrategias, contamos con hormonoterapia, inmunoterapia, terapias dirigidas, y sí la quimioterapia sigue siendo un pilar fundamental, pero ahora tenemos más estrategias para tratar a las pacientes”.
Desde el 2023 se ha encarecido la salud de las mujeres con cáncer de mama sin mejorar su calidad de vida. Ellas sobreviven con su dolor y con la incertidumbre de llegar a la farmacia del hospital escuchar la frase “este medicamento no hay, venga otro día y llame por teléfono” e incluso su vida se ve más arriesgada al suministrarles otro tipo de fármaco.
El desabasto, el retraso en entregas, falta de personal de salud especializado y de la burocracia sanitaria muestra un panorama crítico en la atención de cada hospital público de la Secretaría de Salud, de Seguridad Social -IMSS e ISSSTE- y de Hospitales Civiles de Guadalajara.
María Elena Rodríguez, tiene 55 años, vive en Guadalajara, acude al IMSS para la atención de cáncer de mama bilateral doble primario sincrónico desde abril del 2023, esto es que el tumor es diferente en cada mama; aun con las autoexploraciones semanales que se realizaba, de la noche a la mañana una bolita invadió la aureola del pezón derecho.
La primera reacción fue acudir con un ginecólogo particular, los resultados de mamografía, de un ultrasonido y biopsia confirmaron su estatus. El siguiente paso fue acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Clínica de mama repiten la biopsia.
A los 15 días me confirmaron ya era BI-RADS 6 y la mama izquierda era BI-RADS 4 C era microcalcificaciones sospechosas, era un tumor muy pequeño el que tenía en la mama derecha de once milímetros me mandan al Centro Médico, a los dos días ya me estaba atendiendo el oncocirujano fue todo rápido. Por el lugar donde estaba localizado el tumor me tenían que retirar toda la mama. En la mama izquierda me tuvieron que hacer una biopsia con cirugía con un arpónMaría Elena Rodríguez.
Para este proceso a Elena le colocaron un "arpón para cáncer de mama", esto es, un fino alambre con un extremo en forma de anzuelo que se inserta en la lesión bajo guía de imagen para realizar el procedimiento de marcaje prequirúrgico a fin de localizar y guiar la extirpación de lesiones mamarias no palpables sospechosas de cáncer.
“Ese día salí sin mi mama derecha y abierta de mi mama izquierda eso fue en abril. En mayo me dan los resultados, el tumor de ser de 11 milímetros creció a seis centímetros y de la mama izquierda de ser microcalcificaciones ya se había formado un tumor, de ocho milímetros, maligno. Me vuelven a programar para cirugía en junio de 2023 y me quitan la mama izquierda”.
“Fue muy difícil para mi verme al espejo sobre todo cuando empecé con quimioterapias, me quede pelona, verme para mí fue muy traumático verme sin una mama, a los dos meses verme sin la otra mama, al siguiente mes verme sin cabello, sin cejas, sin pestañas, perdí totalmente mi identidad, llore bastante, preguntándome ¿Quién era yo?, ¿Qué estaba pasando conmigo’, ¿Por qué me estaba pasando esto?”.
Luego cuatro cirugías en menos de cuatro meses le colocan un catéter puerto -un dispositivo implantado bajo de la piel- para administrar el tratamiento de las quimioterapias, ahí viene otra recaída al colocarle otro medicamento que no era para su condición de salud.
“La primera quimioterapia que me pusieron como no había medicamento que realmente necesitaba y para no dejarme sin quimio me pusieron otra con una dosis mucho más fuerte y caí hospitalizada porque me hizo mucho daño, me dio una enfermedad que se llama neutropenia, me bajaron las defensa, tenía fiebre, vómito y diarrea estuve aislada en el hospital”.
Elena recibió 16 quimioterapias, en la antepenúltima sesión volvió a tener reacción al químico: “Me volvió a hacer daño la quimioterapia, me bajaron las defensas y otra vez me dio neutropenia, no podía comer y lo que ingerir lo vomitaba y sin sabor. Yo lloraba todo el tiempo”.
En diciembre recibió el último tratamiento, pero: “Se me quemaron mis manos, mis brazos fue una intoxicación fuerte, fueron unas quemaduras muy fuertes. En cada mama tenía un cáncer diferente Her2 y otro era hormonal eran dos tratamientos diferentes. En la mama derecha me quitaron los tres ganglios centinela y de la izquierda fueron 32 ganglios centinelas eso me provocó linfedemas en ambos brazos, ahora tengo que usar las mangas para tener un control”.
Hoy en día Elena está en remisión, continúan los estudios de seguimiento y control debido a que hace unos días volvió a identificar otra bolita en la axila derecha: “no tengo mis mamas, me detecté otra bolita ya le dije al doctor me van a hacer estudios; una gammagrafía, una tomografía de tórax, abdomen y pelvis con doble contraste y vengo a Cruz Rosa a recibir apoyo en mi salud mental y de acompañamiento”.
Aunado a su situación de salud fue víctima de discriminación en su área de trabajo por las constantes citas médicas, intervenciones quirúrgicas e incapacidades: “Ya no me quisieron recibir, empezaron a poner muchas trabas, ahorita tengo una pensión temporal, tienen que volver a revisar para ver si puedo regresar o no. Trabajaba en una empresa de telecomunicaciones”.
Alejandra Guzmán Villafaña, de 59 años con cáncer en las vías hepáticas y bajo observación médica para prevenir cáncer de mama; ella tiene que comprar de bolsa económica unas agujas especiales para recibir el tratamiento de quimioterapia en el Seguro Social.
“Primero me dijeron que era un absceso en el hígado y luego me hicieron otra tomografía con contraste. Para darme el resultado el doctor me dijo con palabras muy frías ‘tiene cáncer debería de irse a cancerología’ y que le hagan unos estudios, pero ya porque a lo mejor puede ser metástasis”.
La primera reacción de Alejandra fue de muerte y con la preocupación de todos los tratamientos que estaría recibiendo: “empecé a ir al seguro a realizarme todos mis estudios y me hicieron el diagnóstico bien. Me hicieron dos biopsias: una laparoscopia y una punción por la espalda salió maligno”.
“Me quitaron parte del tumor, pero no quitaron todo porque comprometía mi vena cava y me podría desangrar. Actualmente estoy yendo cada 8 días al seguro social para la quimioterapia y me pusieron un catéter para ponerme el medicamento y para eso tengo que llevar una aguja especial”.
“Cada año me hacía el estudio de mama y de Papanicolaou ahora es con frecuencia,siempre he tenido ese cuidado, pero oh sorpresa la vida te da sorpresas y tienes que afrontarlas. Ha sido muy difícil para mí verte sin cabello y con debilidad en mi cuerpo es muy muy difícil. Ahorita la quimio que me dan ya es menos agresiva, las otras quimios que me daban afectaron mucho mis articulaciones”.Alejandra Guzmán Villafaña.
Elena y Alejandra han tenido que pasar por un tratamiento difícil y agresivo por el tipo de cáncer que presentan, en ambas, su vida se ha visto en riesgo por el tipo de tratamiento que han recibido y también porque se su bolsa familiar ha salido los recursos para adquirirlos insumos o el tratamiento médico.
En otras mujeres con cáncer de mama su situación ha sido similar o de más riesgo ante el desabasto persistente del tratamiento oncológico, de acuerdo con datos del Instituto Jalisciense de Cancerología (IJC), de la SSJ en septiembre pasado, reportó que el abasto era de 18% de lo requerido.
El Gobierno de Jalisco ha señalado que la Federación a incumplido con garantizar el abasto de medicamentos oncológicos, algunos hospitales de Jalisco recibieron apenas el 13% de las claves, ante esta situación el Estado ha invertido cerca de 160 millones de pesos en la compra general para para niñas, niños, adolescentes y adultos con cáncer.
El impacto con el desabasto en el tratamiento del cáncer ha provocado que pacientes interrumpan sus tratamientos, lo que pone en riesgo su salud y bienestar, algunas mujeres llegan a recibir el medicamento por parte de asociaciones civiles.