Con la consigna de ni una más, ni una asesinada más, miles de mujeres marcharon en el marco del 8M en Jalisco
La marcha del 8M se caracterizó por mayor presencia de niñas y adolescentes
Isaura López, Viridiana Saavedra, Rosario Bareño y Elizabeth Ibal
Violencia estructural
La movilización arrancó con consignas que denunciaron la violencia estructural que enfrentan las mujeres en Jalisco. Entre pancartas, tambores y gritos, las manifestantes alzaron la voz para exigir el fin de las agresiones y el respeto a sus derechos.
Entre los contingentes también se sumaron colectivas de mujeres neurodivergentes, quienes organizaron su participación procurando espacios seguros para quienes se manifiestan, con el objetivo de exigir condiciones de vida dignas y libres de violencia.
La marcha del 8M volvió a convertir las calles de Guadalajara en un espacio de memoria, denuncia y exigencia colectiva, frente a una violencia que, señalaron las participantes, continúa cobrando la vida y la libertad de miles de mujeres en el país.
Miden fuerzas policía y bloque negro
Integrantes del llamado bloque negro y mujeres policías de Guadalajara, la Policía Vial y de la Policía del Estado midieron fuerzas en el principal acceso del edificio de la Universidad de Guadalajara, ubicado sobre avenida Juárez.
“¡Vivas se las llevaron, vivas las queremos!”
“Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres delante de la gente”.
“No es desfile, es protesta”.
“Somos malas, podemos ser peores”.
“Quiero morir de vieja y no por ser mujer”.
“Pinche gobierno, si nos tiene miedo”.
Miles vestidas de morado
Una de las movilizaciones se organizó al mediodía en la glorieta de las y los desaparecidos para caminar por avenida Chapultepec, continuar por avenida Juárez y llegar hasta el centro de la ciudad.
La otra, alrededor de las 5 de la tarde salió del Parque Morelos, por la Calzada Independencia y a la altura de San Juan de Dios tomó avenida Juárez hasta llegar a la Universidad de Guadalajara (UdeG).
En el trayecto hubo consignas en contra de personal de la UdeG, institución a la que acusaron de encubrir violadores y acosadores y donde, además pintaron las fachadas del edificio administrativo y del Paraninfo.
Hubo grupos de maestras y psicólogas que este año se sumaron a la movilización con pancartas que decían entre otras leyendas “soy la maestra de la niña que jamás vas a tocar”.
Al término de la movilización de este domingo presentaron un pliego petitorio, incluyendo justicia real y cero impunidad, alto a la violencia vicaria y laboral, así como atención integral a víctimas.
Católicos resguardan catedral y Templo del Carmen
EL OCCIDENTAL obtuvo testimonios de mujeres víctimas de intento de feminicidio, familiares de víctimas de feminicidios, de violencia vicaria, de abuso sexual. Jóvenes alzaron la voz exigiendo parar la violencia.
Desaparecidas
Brenda Paola Santiago Toribio alzó la voz como hermana buscadora; denuncia la falta de coordinación entre autoridades de Zamora, Michoacán y Jalisco para localizar a quienes siguen sin ser encontrados.
Su hermano, Guillermo Eduardo Santiago Toribio, desapareció el 5 de febrero de 2023 en Zamora, y desde entonces la familia vive una búsqueda constante marcada por la incertidumbre y la ausencia de respuestas oficiales.
Brenda Paola denuncia que, pese a solicitar la colaboración entre autoridades de ambos estados, no ha existido una estrategia conjunta para avanzar en la localización.
Como ella, numerosas mujeres reclamaron la falta de respuesta para sus desaparecidas, número que cada vez crece en Jalisco.
Vivieron terror colectivo en Puerto Vallarta
De morado se tiñeron las calles de Puerto Vallarta al marchar cientos de feministas para exigir un cese a la violencia.
Las mujeres, niñas y hasta hombres, todos con vestimentas color morado, blanco y verde caminaron de forma pacífica por las calles de ese destino turístico.
La manifestación recorrió varias calles del centro, en donde la mayoría de mujeres mostraron pancartas en las que visibilizaron la violencia.
La protesta terminó en los arcos de Puerto Vallarta, en donde víctimas indirectas de feminicidio expusieron sus testimonios.
Explicó que el año pasado tuvo miedo de participar en la marcha feminista pero cuando escuchó que las manifestantes pronunciaron el nombre de su madre en su memoria algo cambió en ella.
Al concluir recibió una ovación por parte de las feministas quienes le refrendaron en una sola voz “No estás sola” y “Ginna escucha, tú hija está en la lucha”.
También denunciaron el miedo que les generó el 22 de febrero y exigieron la reparación del daño para las mujeres de ambos municipios.






























