Descalzos por fe: promeseros acompañan a la Virgen de Zapopan en busca de milagros
Fieles recorren descalzos los casi 9 km de la Romería en señal de fe y gratitud
Pablo Toledo
A lo largo de la ruta pueden verse a hombres y mujeres con los pies vendados, algunos con lágrimas en los ojos y otros en silencio. Cada paso, explican, representa una oración.
“Cada ampolla es una ofrenda, he venido embarazada, enferma y ahora descalza. Todo lo hago por fe, porque la Virgen nunca me deja sola”.
“La primera vez vine a pedir por mi hermano desaparecido. No lo hemos encontrado, pero venir me da fuerza. Caminar descalzo me conecta con mi fe”, señaló Mariano Tovar.
Conforme la imagen se acerca a Zapopan, los devotos aplauden, lloran o se persignan. Aunque el dolor en los pies es evidente, la satisfacción también lo es.
El sonido de las campanas y los cantos marianos sellan la promesa: una fe que se camina, paso a paso, descalzos pero firmes en la esperanza.



























