Localjueves, 30 de enero de 2025
Exigen a presidenta de Guadalajara cancelar corridas de toros
Le piden que suspenda de inmediato la temporada taurina prevista para el 31 de enero en la Plaza Nuevo Progreso
Pablo Toledo
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Diversos grupos defensores de animales se manifestaron en la sesión de cabildo de Guadalajara para exigir a la alcaldesa, Verónica Delgadillo poner fin a las corridas de toros en el municipio ya que está cuenta con las facultades para abrogar y modificar los reglamentos de la entidad que permiten esta práctica.
Lo anterior se debe a que la empresa “Espectáculos Monterrey” anunció la reactivación de las corridas de toros en la Plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, y al notar que la edil tapatía no se manifestó en contra las defensoras de animales consideran que es cómplice ante el maltrato por beneplácito de las personas.
A decir de las defensoras de animales la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece en sus artículos 3°, 4° y 73 la prohibición del maltrato animal, obligando a las autoridades a garantizar la protección y bienestar de los seres vivos, por lo que al permitir corridas de toros, es una afrenta a esta disposición legal.
A pesar de contar con las atribuciones necesarias para poner fin a la brutalidad de las corridas de toros en nuestro municipio, la Presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo García, ha optado por ignorar el mandato constitucional, la legislación estatal y el clamor ciudadano que exigen la prohibición de este espectáculo sanguinario..
Estos eventos también violentan el artículo 23 de la Ley Federal de Sanidad Animal y NOM-033-SAG/ZOO-2014 que regulan el sacrificio humanitario de animales.
En Jalisco, la Ley de Protección y Cuidado de los Animales prohíbe expresamente, en su artículo 29 y 29 Bis, causar sufrimiento innecesario a los animales, pero además el Ayuntamiento de Guadalajara tiene la competencia directa para revocar los permisos.
Una excepción en el Código Penal del estado de Jalisco evita que la tauromaquia sea tipificada como delito, esto no implica de ninguna manera, que estos espectáculos violentos dejen de estar prohibidos y mucho menos, que deban ser promovidos y solapados por las autoridades.
Las activistas señalan que la presidenta Verónica Delgadillo ha preferido lavarse las manos para favorecer los intereses de unos cuantos en lugar de priorizar el bienestar animal y la construcción de una cultura de paz.
Por lo anterior exigen a la autoridad tapatía que además de realizar un exhorto al Congreso de la Unión, para prohibir las corridas de toros en el país ponga el ejemplo en Guadalajara y ejerza las facultades que le confiere la ley y suspenda de inmediato la temporada taurina prevista para el 31 de enero en la Plaza Nuevo Progreso y abrogue el Reglamento Taurino de Guadalajara.