Más de 200 mil multas en 11 meses: estacionarse en línea amarilla y cruces, la falta vial más común en Guadalajara
La segunda infracción más frecuente fue no pagar el estacionamiento en la vía pública
Isaura López
En once meses, Guadalajara acumuló 200 mil 734 multas viales, y casi la mitad (43.43%) fueron por una práctica cotidiana que sigue poniendo en riesgo a peatones y automovilistas: dejar el vehículo en línea amarilla o en la intersección de las calles.
Aunque las infracciones se cometen en todo el municipio, la zona Centro y las áreas comerciales concentran la mayor cantidad de faltas, debido a la alta demanda de estacionamiento.
De enero a noviembre de 2025, estas infracciones encabezaron la lista de sanciones en la ciudad, de acuerdo con datos de la Dirección de Movilidad y Transporte municipal. No se trata solo de una falta administrativa, sino de una conducta que reduce la visibilidad y el espacio de circulación, elevando la probabilidad de siniestros viales.
“Cuando hay línea amarilla es porque la vialidad tiene restricciones. Al invadirla se reduce el arroyo vehicular y se generan condiciones de riesgo. En las intersecciones el peligro es mayor, tanto para los vehículos como para las personas peatonas, porque se obstruye la visibilidad”, explicó Saúl González, titular del área.
La segunda infracción más frecuente en Guadalajara fue no pagar el estacionamiento en la vía pública, con 62 mil 680 multas emitidas durante el mismo periodo. En tanto, el tercer lugar lo ocupan las sanciones correspondientes a la Clave V, consideradas las más graves en materia de movilidad.
Estas multas —que alcanzan los 6 mil 362 pesos, según la Ley de Ingresos 2026— aplican por estacionarse sobre banquetas, ciclovías, zonas peatonales, andadores o espacios destinados a vehículos de emergencia. Tan solo de enero a noviembre de 2025 se levantaron 36 mil 659 sanciones por este concepto.
“Es la mala práctica de estacionarse donde no se debe y que genera mayores condiciones de riesgo para la ciudadanía”, señaló el funcionario. Además, estas infracciones no tienen descuento por pronto pago y solo pueden reducirse si la persona infractora toma un curso de educación vial.
González subrayó que el incumplimiento del reglamento impacta directamente a quienes se mueven de forma más vulnerable en la ciudad: peatones y ciclistas. “Cualquier acción, por simple que parezca, como sancionar un vehículo en línea amarilla, tiene la función de proteger a las personas más vulnerables en la vía”, afirmó.
La autoridad municipal de Guadalajara advierte que no hay margen para la tolerancia: un auto mal estacionado puede provocar un siniestro en segundos y convertir una infracción cotidiana en una tragedia.


























