Personas en situación de calle hacen de las banquetas su casa
Al rededor de mil personas en situación de calle no reciben atención por falta de presupuesto
Pablo Toledo
Mientras todo esto sucede una ley al respecto duerme “el sueño de los justos” y a pesar de que ya fue aprobada en el Congreso del Estado el gobierno estatal le ha dado prioridad presupuestal a otros temas menos a este.
De acuerdo a datos del Desarrollo Integral de la Familia (DIF), en 2022 Jalisco contabilizó mil 666 personas en la calle y para 2023 ya se había dado un incremento a dos mil 521, con un corte solo de siete municipios.
El municipio de Guadalajara, según el último censo de ayuntamientos, es la entidad que alberga la mayor cantidad de personas en situación de calle con mil 779; le sigue Tonalá con 320; Tlaquepaque con 176; Tlajomulco 130; Zapopan 50 y El Salto con 24.
Con una ley, pero sin censo claro
Con la lluvia, muchos mueren
Se han dado al menos tres casos, además en los que cuando duermen debajo de un puente o paso vehicular son sorprendidos por la lluvia, luego la inundación, una creciente y varios han muerto arrastrados por el agua.
Enrique hizo de la banqueta su hogar
Para este hombre la idea de buscar una casa, cuarto o albergue está fuera de sus posibilidades y no por no poder obtenerlos, sino porque la calle se ha convertido en su hogar. Indica que cuando se canse de esa esquina tomará sus cosas y se irá a otra sin problema.
“Los del ayuntamiento vinieron el otro día en dos camionetas y se llevaron todas mis cosas y como la gente me ayuda, pues me vuelven a regalar cosas para ponerme otra vez como todo este plástico me lo dio una señora de aquí de la esquina.”
“Mi familia no vive aquí, pero me manda dinero cada mes para que me rente una casa, pero yo no quiero. A mí me gusta la calle y aquí voy a estar hasta que me muera.”
Enrique no recolecta plástico ni pide dinero para sobrevivir. Parado en la esquina de Belisario Domínguez se ha hecho conocido por vecinos y automovilistas que al paso le dan dinero o comida, que son suficientes para él y sus dos perritos.
Al cuestionarle si le gustaría recibir ayuda de las autoridades y ser trasladado a un albergue, este respondió que no pues en estos lugares no los dejan ser y llevar a sus mascotas:
“Como ya te dije, la calle es mi casa y en esos lugares te limitan y no te dejan hacer nada. Además, no dejan entrar a mis perritos y si ellos no pueden ir, pues yo tampoco porque uno no deja a la familia sola y ellos son mi familia.”
El centro de la ciudad, un hotel de noche para ellos
“Pero si de día me quedo, llegan los policías y me quitan. Me han subido a una patrulla para tirarme en Periférico, pero me he regresado. He tardado hasta dos días en volver, pero, mire, sigo aquí.”
Este es el caso de muchos comerciantes, sobre todo del centro de la ciudad, que de día se alistan a recibir a sus clientes.




























