¿Qué hacer si tus hijos vivieron de cerca los hechos violentos del 22 de febrero?
Niñas, niños y adolescentes pueden ser más vulnerables al estrés y la ansiedad durante episodios de violencia
Niñas, niños y adolescentes pueden ser más vulnerables al estrés y la ansiedad durante episodios de violencia

Viridiana Saavedra
Niñas, niños y adolescentes son población vulnerable y víctimas fáciles del estrés y la ansiedad, debido a la facilidad para acceder a las redes sociales y la tecnología y ante episodios violentos como los del 22 de febrero en Jalisco, expertos en salud mental compartieron algunos consejos.
“Es importante que los adultos seamos un agente mediador entre lo que está sucediendo y cómo se está sintiendo el niño o la niña, justamente para mitigar el efecto que pueden llegar a tener este tipo de noticias en ellos y ellas. No hay que minimizar la situación, pero sí hablarles desde su nivel de entendimiento, entender cómo ellos perciben la situación y de ahí partir”, dijo Norma Alicia Ruvalcaba Romero, directora de la División de Disciplinas Básicas para la Salud del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Detalló que el estrés, la ansiedad y el pánico son sentimientos válidos y comunes que pueden sentirse durante periodos de violencia, incertidumbre e inseguridad.
En el caso de la jornada violenta del domingo 22 de febrero en Jalisco, insistió en que la sobreexposición que tienen a las redes sociales y la tecnología puede propiciar estímulos negativos que afectan directamente su salud mental.
Dijo que para identificar si las infancias viven estrés o ansiedad hay que observar sus cambios de humor y de rutina, como irritabilidad, cansancio prolongado, insomnio, cambios en la dieta, es decir, comer poco o comer en exceso.
“Es vital que los adultos sepan que ante estas situaciones es normal experimentar miedo, angustia, pero también hay que mirar qué otras emociones están ahí en los niños y niñas, para poder hacer el manejo adecuado de las mismas. Es de vital importancia que el adulto se vuelva este espacio seguro que se requiere para que ellos puedan mitigar esta información y estos sentimientos”.
Recomendó además la comunicación constante entre adultos y menores, identificar qué les hace sentirse seguros, continuar con los aspectos básicos de la rutina como comer a la misma hora, realizar las actividades del hogar con regularidad, pese a que se interrumpieron las clases presenciales, así como realizar actividades lúdicas y de acercamiento familiar.
En el caso de adultos y población en general, Saúl Ramírez De Los Santos, jefe del Departamento de Psicología Básica del CUCS recomendó practicar ejercicios de respiración, generando exhalaciones e inhalaciones profundas y prolongadas, poner límite al consumo de noticias y redes sociales e informarse solo mediante medios oficiales.

Otro consejo es respetar horarios de comida, de sueño y de recreación, procurar un buen hábito de sueño, evitar el aislamiento social y mantenerse en comunicación con seres queridos, familiares y amigos, ya sea de manera presencial o de manera virtual.
“Este tipo de eventos impacta de manera enorme pues genera riesgo o una amenaza para nuestra seguridad física, ya que observamos actos de violencia, generando alerta e hipervigilancia, afectando también nuestra regulación emocional básica, nuestro estilo de vida, estado de ánimo y de conducta. Es necesario conocer que estas reacciones emocionales y psicológicas son completamente normales, la situación no lo es, pero nuestro sentir sí”.
Ante cualquier emergencia o consulta psicología, el CUCS pone a disposición su cuenta de Facebook
E invita a la población a llamar al 075 (Instituto Jalisciense de Salud Mental y Adicciones) en caso de cualquier malestar emocional, crisis de estrés o ansiedad o cualquier apoyo psicológico necesario.