Samara Martínez: La Voz que Resuena por una Muerte Digna en México
Diagnosticada con enfermedades crónicas desde joven, Samara Martínez transforma su lucha personal promoviendo la “Ley Trasciende” para legalizar la eutanasia en México
Diagnosticada con enfermedades crónicas desde joven, Samara Martínez transforma su lucha personal promoviendo la “Ley Trasciende” para legalizar la eutanasia en México

Redacción / El Occidental
Ismael Haro / El Occidental
Samara Martínez, nacida en Guadalajara, Jalisco, radicando en Chihuahua desde los 14 años, habló en exclusiva para El Occidental sobre la "Ley Trasciende", una propuesta que busca despenalizar la muerte asistida en México. El objetivo es garantizar que todas las personas que enfrentan enfermedades terminales insostenibles, tanto económica como emocionalmente, tengan la opción de una muerte digna.
Este 28 de octubre presentará su iniciativa en el Senado de la República, seguida de reuniones en la Cámara de Diputados el 29. El objetivo es que los senadores y diputados participen en un diálogo y conversatorio, comprometiéndose a discutir y debatir la propuesta en comisiones, con la esperanza de que finalmente se vote a favor en el pleno.
A los 17 años, Samara recibió su primer diagnóstico: dislipidemia mixta e hipertensión. Años después, a los 22, la vida le presentaría un nuevo desafío: insuficiencia renal crónica y lupus eritematoso sistémico. Tras dos intentos fallidos de trasplante, su salud se deterioró progresivamente, llevándola a una etapa terminal.
Consciente de los obstáculos que enfrenta, especialmente en un país con fuertes arraigos religiosos y culturales, Samara se aferra al principio de un Estado laico y a la necesidad de sensibilizar a la sociedad sobre la realidad de quienes padecen enfermedades terminales.
“Lo que me ayuda a mantener una actitud positiva es tener un propósito claro: ayudar a las personas. Desde que mi primer trasplante falló, hace tres años, he estado decidida a dejar un cambio para bien. Utilizo mis herramientas y privilegios para canalizar mi dolor en algo propositivo y para un bien social, y eso es lo que realmente me mantiene bien.”
Samara decidió compartir su experiencia a través de redes sociales en marzo de 2023, impulsada por la desinformación que observaba y su propio recorrido médico, que incluyó la pérdida de su primer riñón trasplantado y un año en hemodiálisis. Su objetivo era ser un intermediario entre el lenguaje médico y los pacientes, proporcionando información clara y didáctica.
Elegir una muerte digna también es vivir con dignidadSamara Martínez

Lo que comenzó como un intento de ayudar a unas pocas personas se transformó en un movimiento con alcance masivo. “Yo decía con que me vean 200 personas y a esas 200 les pueda cambiar como el mundo... dije con eso”, recuerda Samara, sorprendida por el impacto que ha logrado tener. Ahora, utiliza sus plataformas para demostrar que las redes sociales pueden ser una herramienta para el bien común, informando y empoderando a quienes enfrentan situaciones similares.
“A pesar de que el mundo parezca en contra de nosotros, no dejar que nada pise nuestra autonomía ni nuestra dignidad, afirma Samara, quien espera ser recordada como un ejemplo de lucha, resiliencia y valentía, alguien que convirtió el dolor en luz para iluminar el camino de los demás.
Opinar desde el privilegio de la salud es muy fácil, nadie se quiere morir hasta que se está muriendo, y la mayoría tiene el privilegio de estar sano. Me alegra mucho que ellos no estén enfermos, no hayan visto el dolor, no hayan visto la muerte de cercaSamara Martínez
La originaria de Guadalajara reconoce que estas opiniones provienen de la ignorancia y el desconocimiento, pero prefiere enfocar su energía en lo positivo: trabajar en lo que cree que cambiará la vida de muchas personas para bien.
Alcen la voz, no se queden callados, no tenemos que hacernos los fuertes siempreSamara Martínez
Samara convoca en sus redes sociales a una convivencia en el Ángel de la Independencia de la Ciudad de México, en donde se alzará la voz por los que trascendieron con dolor y sin poder decidir sobre su propio cuerpo.