Violencia vicaria pasa desapercibida por las autoridades y la justicia
En Jalisco una mujer ha enfrentado más de 350 procesos judiciales y sigue sin recuperar a sus hijos
Viridiana Saavedra
En México hay 31 estados que cuentan con la Ley Vicaria, uno de ellos Jalisco, donde fue aprobada en junio de 2024 e irónicamente donde está el caso de Elisa Celis, conocida como “Lisi”, que podría ser uno de los más emblemáticos en el movimiento que logró la aprobación en casi todo el país, salvo Chihuahua.
Calcula que el padre de sus hijos, quien es empresario en Jalisco, ha incumplido más de 150 requerimientos y no ha sido multado, pese a sus omisiones y a las pruebas que ella ha entregado, donde con fotografías y videos demuestra las condiciones inapropiadas en que viven sus hijos, de quienes ahora además desconoce el paradero.
En la actualidad, Marcelo su hijo tiene 20 años y Patricio 14. La última vez que los vio fue a principios del 2024 y lo único que sabe de ellos es que no estudian, ni tienen un lugar fijo para vivir, pues los han visto en distintas ciudades del país.
Lisi tuvo la restitución de sus hijos en 2022 y tras estar en Ciudad Niñez y posteriormente en un refugio para mujeres e infancias violentadas, intentaron volver a su vida normal, regresando a la escuela tras evaluaciones físicas y de salud, para vivir en enero del 2023 una segunda sustracción.
Afirma que no duerme, ni vive tranquila, pues por una denuncia falsa estuvo cerca de estar en prisión, además de que, como madre, se preocupa por sus hijos aunque no viven con ella.
La violencia vicaria va más allá de la pareja
Afirma que es violentada por el padre de sus hijos, pero también por las autoridades de Jalisco, tanto del nivel ejecutivo, como del judicial, pues cuenta con sentencias a su favor y reconocen una posible manipulación de parte de su padre.
Afirmó que la lucha es por amor a sus hijos. “Va a ser un legado que vean que jamás he perdido la custodia de ellos, que las cosas no son como se las pintaron”, afirma la mujer.
Responsabiliza a las autoridades
Pidió a autoridades de los distintos niveles que actúen, porque permitir la violencia vicaria solo representa riesgo para las víctimas, sean mujeres, hombres o infancias.
Asegura que es tal el desinterés por atender a quienes se enfrentan a la conocida como violencia vicaria, que hay mujeres que acuden hasta en cinco ocasiones a presentar una denuncia, porque les niegan el apoyo cuando se refieren a “violencia vicaria”, ya que el agravante al delito de violencia familiar es “violencia por interpósita persona”.
En Jalisco se reformó el Código Penal y la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia a mitad del año pasado y de esa manera, la violencia por interpósita persona puede tener diversas manifestaciones, principalmente las amenazas de llevarse a los niños y niñas, quitarle la custodia o incluso matarlos.
También se refiere a la manera de aprovechar la presencia de los hijos e hijas para insultar a la madre, hablar mal de ella, humillarla o amenazarla, e interrumpir los tratamientos médicos o farmacológicos de los niños y niñas.


























