Casa Luna, un espacio que da cobijo a familiares de personas desaparecidas
Ofrecen alojamiento, asesorías, acompañamiento, atención psicológica y alimentos
Ofrecen alojamiento, asesorías, acompañamiento, atención psicológica y alimentos

Elizabeth Ibal
El estado de Jalisco es el primer lugar a nivel nacional en número de desapariciones. Diariamente familias del interior del estado se movilizan a la Zona Metropolitana de Guadalajara para presentar denuncias, solicitar activaciones de fichas de búsqueda y diversos trámites, lo que genera gastos para las familias, incluso familias llegan de otras entidades de la República, es por ello que el colectivo entre Cielo y Tierra, decidió abrir Casa Luna.
Isabel Velarde una de las titulares del colectivo Entre Cielo y Tierra, misma que es madre de Germán Cabrera Velarde, desaparecido el 5 de marzo de 2018, explicó cómo se creó el proyecto.
"Surge de la necesidad que vimos nosotros, de las mamás que vienen de fuera de otros municipios, de otros estados, inclusive del extranjero que vienen a hacer búsqueda; qué buscan a su familiar desaparecido y no tienen dónde llegar, no tienen los recursos para pagar un hotel, para pagar alimentación, para pagar transporte".
Casa Luna, ubicada en la calle Luna 2592, en la colonia Jardines del Bosque, en Guadalajara es un espacio para dar cobijo, acompañamiento y asesoria a quiénes tienen un familiar desaparecido y no saben qué hacer.
"Surge para ser guía de todas esas madres que venimos a buscar, vienen de otros estados, de otros municipios pero también vienen de colonias aledañas como Tlajomulco, que es lejos y del interior del estado".
Semanalmente el inmueble aloja entre 10 y 15 personas, calculan que en lo que va de su apertura a recibido a más de 100 familias que llegan para buscar.
Los estados de donde reciben más personas es de Guanajuato, Michoacán y las regiones Altos y Valles de Jalisco.
Siempre tienen una persona que está al pendiente del lugar y se brinda seguridad con personal de la Comisión de Búsqueda y Fiscalía del Estado. Si una persona les habla tarde y les avisa que va para allá la esperan con las puertas abiertas.
La casa se mantiene con recursos propios del colectivo Entre Cielo y Tierra, así como de donativos por lo que actualmente tiene algunas carencias.
"No tenemos ahorita como tal camas, esta casa está forjada por recursos propios. Entonces tenemos colchonetas, cobijas que nos han donado en los conventos las madres. Sí hemos alojado hasta 16 personas, 30 personas por mes. Necesitamos bases, necesitamos colchones recursos para poder solventar la renta, la alimentación", expuso Isabel.
Para ese colectivo era importante el poder tener ese espacio y brindar acompañamiento a quienes buscan a sus seres queridos y ser una guía en la búsqueda.
"Mientras no los encontremos, los seguiremos buscando. La casa es de ustedes, es de nosotros, es de todo aquel que tristemente vaya a llegar. Es difícil porque llegamos destrozadas llegamos que no escuchamos, no porque no queramos, en nuestra mente solo queremos oír 'ya lo encontramos' pero a veces esto no es fácil".
Patricia López Rodríguez, madre de Pablo Sánchez López, desaparecido en el Centro de Morelia, Michoacán en 2013, es una de las personas que ha recibido alojamiento en Casa Luna. Al no saber nada del paradero de su hijo, busca 15 días en Jalisco y 15 días en Michoacán. Ese espacio ha sido de gran ayuda en su labor para localizar a su hijo.
"Navegamos demasiado con amigas, con amistades, ya luego fuimos con las hermanas Carmelitas y ahora ya tienen la Casa Luna, ya se nos hace más fácil quedarnos más días. Ya van varias veces que me quedo aquí a estar hospedada y ya no gasto en todo y aparte yo tengo compañeras que tienen sus hijos desaparecidos y les dan asesoría, dan hasta comida".
Aseguró que le da gusto que estén aperturando esos espacios porque para los familiares es muy difícil el camino, no hay dinero que alcance para ir en su búsqueda.