Sexy Lym, una luchadora ruda que venció al machismo en el ring
La luchadora acapulqueña demostró su capacidad en el cuadrilátero y apagó la frase “vete al hogar, esto es para hombres”, al inicio de su carrera
Heidi Nieves
En Acapulco, donde el talento femenil en el cuadrilátero es escaso, ella ha tenido que luchar no solo contra sus oponentes, sino contra una cultura que intenta relegar a la mujer a la cocina.
“Mi padre tienen una escuela de lucha libre en la cual ahí me preparó él y mis hermanos y estoy desde los 12 años entrenando y a los casi 14 debuté”.
Ese machismo, lejos de amedrentarla, se convirtió en su motor pues pese a que en Acapulco no hay varias mujeres luchadoras luchó para demostrar que podía
“Me encantan los retos y estoy para demostrar que estoy para grandes cosas”, afirmó la joven leyenda del pancracio.
La rudeza de su profesión alcanzó un punto crítico en un encuentro reciente de máscara contra máscara, donde se enfrentó a un luchador varón.
“No tuve miedo; cuando recibí los golpes dije: ahorita va la mía y logré quítale la máscara a un hombre” recordó Sexy Lym con el orgullo de quien sabe que el dolor físico es menor al orgullo de la victoria.
Hoy, Sexy Lym no solo diseña sus propios equipos y máscaras con ayuda de su padre quien ahora le otorgó su apoyo total, sino que también diseña un futuro donde la lucha libre en Acapulco tenga rostro femenino.
“Quiero demostrar que en un deporte muy machista, las mujeres también pueden. Hay talento en Acapulco y lo voy a demostrar”.


























