Ayotzinapa, a 11 años: Tras múltiples cirugías, Edgar Andrés Vargas se graduó como Licenciado en Educación
La noche del 26 de septiembre del 2014 recibió un disparo en el rostro que le destrozó el paladar y la parte baja de la nariz
La noche del 26 de septiembre del 2014 recibió un disparo en el rostro que le destrozó el paladar y la parte baja de la nariz

José De Jesús Dorantes González
A casi once años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la historia de Edgar Andrés Vargas sigue siendo un testimonio vivo de lo ocurrido la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala de la Independencia. Ese día, mientras intentaba auxiliar a sus compañeros, recibió un disparo en el rostro que le destrozó el paladar y la parte baja de la nariz. Sobrevivió, pero quedó marcado de por vida como una de las víctimas directas de los ataques.
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El 3 de julio de 2016, en medio de un proceso de recuperación lleno de cirugías y rehabilitación, Edgar logró graduarse como Licenciado en Educación en la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”.

En su honor, la generación 2012-2016 llevó su nombre; de esa generación también formaron parte algunos de los 16 estudiantes que estuvieron presentes durante aquella noche en Iguala, quienes junto con docentes de la CETEG, improvisaban una conferencia de prensa cuando fueron atacados a tiros.
Durante su graduación, Edgar hizo un llamado a sus compañeros y a los futuros maestros a no olvidar la causa que marcó a su escuela y a todo el país: “Aún nos siguen faltando 43 compañeros, es algo que no debemos olvidar, donde quiera que estemos o vayamos a trabajar, debemos recordar a nuestros compañeros”, expresó.
El joven normalista reconoció que su recuperación fue lenta y dolorosa, “Se podría decir que estoy a la mitad del proceso, aún falta mucho”, dijo en el 2016, al tiempo de agradeció a sus padres, compañeros y maestros por acompañarlo en la lucha diaria por volver a tener una vida normal.
Hace casi una década después, celebró el logro académico que muchos creyeron imposible tras el atentado que casi le cuesta la vida. “Gracias al apoyo de mis compañeros, de mis papás y de mis maestros logré esto. Es una felicidad enorme para mí”, afirmó.
Si bien Edgar fue uno de los jóvenes que logró sobrevivir aquella noche, tras resultar herido por un disparo, tres de sus compañeros fallecieron Julio César Ramírez, Julio César Mondragón Fontes y Daniel Solís Gallardo.