El daño invisible: Las secuelas psicológicas de la violencia vicaria
Especialista define como una forma extrema de agresión donde el maltratador ataca a los hijos, hijas o personas cercanas para ejercer control, castigo y daño emocional
Heidi Nieves
A diferencia de otros tipos de maltrato físico o verbal, el objetivo central de este tipo de violencia es la aniquilación emocional de la madre.
“Al instrumentalizar a los seres más queridos, el agresor logra infligir un dolor que muchas veces supera cualquier daño físico, dejando cicatrices profundas y duraderas en el núcleo familiar”, detalló.
La experta en la salud mental explicó que las consecuencias psicológicas para las víctimas son severas pues la exposición a este ciclo de manipulación y pérdida de control sobre la seguridad de los hijos puede derivar en cuadros clínicos complejos.
Jenmi García dijo que es común que la víctima desarrolle sentimientos de culpa y desamparo, sintiéndose responsable de una situación que es orquestada enteramente por el agresor.
Detectar la violencia vicaria a tiempo es fundamental para buscar protección legal y psicológica y la psicóloga señaló dos patrones de conducta fundamentales:
Reconocer estas dinámicas es el primer paso para romper el ciclo de una de las formas de maltrato más silenciosas y dolorosas de la actualidad”, concluyó.


























