El empleo de don Juan, abrir la puerta de una tienda y sonreír a los clientes
Las propinas y su pequeña pensión, le ayudan a sobrellevar los gastos del día a día porque, debido a su edad, nadie le quiere dar empleo
Las propinas y su pequeña pensión, le ayudan a sobrellevar los gastos del día a día porque, debido a su edad, nadie le quiere dar empleo

Abel Miranda
Llegar a la tercera edad para don Juan Dionicio Martínez significó un cambio radical en su vida, finalmente pudo gozar de la pensión que durante muchos años pago ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, pero después de un tiempo entendió que no es capaz de permanecer sin trabajar además de que la pensión no alcanzaba para satisfacer todas las necesidades de la casa.
Salió a buscar empleo pero en ninguna empresa le dieron la oportunidad debido a su edad, por ello tras días buscando una actividad decidió emplearse en sonreír y saludar, a las personas que asisten a comprar en un Oxxo situado en la Costera Miguel Alemán del puerto de Acapulco.
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Don Juanito, todos los días se prepara en su casa para ir al trabajo, se baña, plancha la ropa limpia, se rasura y pone un poco de perfume, “Yo busco dar una buena imagen, a las personas las saludo con una sonrisa, le doy los buenos días a la entrada y los despedimos amablemente, les pedimos que vuelvan pronto”.
Ello le permite que muchas de las personas que asisten a comprar en el Oxxo le dejen una propina que se adiciona a su pensión de esta forma se mantiene ocupado y además obtiene un ingreso extra para solventar sus gastos.
Relató que para hacer este trabajo primero decidió hablar con el encargado del Oxxo y solicitar permiso ya que vio que hace tiempo estuvo ahí una persona discapacitada haciendo lo que el hace pero dejó de ir entonces pidió permiso y se colocó a realizar el trabajo de abrir y cerrar la puerta con amabilidad.
Destacó que ha decidido que este es un trabajo digno como cualquier otro y por ello él lo asume con responsabilidad, “en muchos Oxxos hay indigentes que generan lástima y mal aspecto, yo busco generar un buen aspecto y que el cliente se sienta cómodo al ser recibido con una sonrisa y un saludo”.
Explicó que muchas de las personas que asisten a esta tienda tiene la bondad y dan propinas, otras no lo hacen, pero su actitud no cambia, siempre las despide con una sonrisa, muchas veces sólo le contestan el saludo, pero no le dan propina, para él eso igual es ganancia porque es una buena vibra, no le responden de forma grosera o que traten de denigrarlo.
Reveló que el único requisito que le pidieron para poder permitirle autoemplearse en el Oxxo es que no acudiera en estado de ebriedad a realizar el trabajo y él respondió que jamás lo haría porque el trabajo implica un compromiso con seriedad.