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Localsábado, 10 de agosto de 2024

“Estamos cansados de dormir todas las noches en pleno suelo”

Elementos de la Guardia Nacional ocupan desde hace más de dos años espacios públicos y deportivos de Acapulco por falta de cuarteles

Enrique Hernández y Pedro Andalón / El Sol de Acapulco

El impacto del huracán Otis por Acapulco, el 25 de octubre pasado, agravó el problema de inseguridad en el puerto. Los actos de rapiña obligaron a la movilización de más elementos para restablecer el orden y apoyar las tareas de reconstrucción.

Una semana después del desastre, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la presencia permanente de 10 mil elementos de la Guardia Nacional y sus respectivos cuarteles para mejorar la seguridad en el puerto.

Los cuarteles de la Guardia Nacional ya concluidos son los ubicados en los poblados de Llano Largo y El Salto, que albergan a poco más de 200 elementos.

En el puerto de Acapulco actualmente se encuentran varios campamentos donde pernoctan los cuatro mil 765 de la Guardia Nacional asignados a la estrategia de seguridad que mantienen los tres órdenes de gobierno en el puerto.

Para el lavado de ropa y uniformes se improvisan los espacios y las prendas se tienden sobre arbustos, rejas metálicas y en lazos.

Esta situación se replica en campamentos ubicados en unidades deportivas, el Centro de Convenciones, plaza comercial La Cima y Mundo Imperial, entre otros, lo cual evidenció esta casa editorial.

“Esperemos que con la conclusión de los 20 cuarteles de la Guardia Nacional en Acapulco nos asignen nuestras zonas correspondientes y tengamos un lugar. No nos agrada estar aquí”, confesó otro elemento de al menos 26 años.

Pese a que reconocen que las condiciones no son las adecuadas, los guardias nacionales confían en que sean trasladados pronto a sus cuarteles para continuar con sus actividades de entrenamiento, adiestramiento de armas de fuego y pruebas de resistencia.

“Entiendo que nuestro compromiso es priorizar la seguridad en el puerto después de Otis, pero también tenemos que estar en un lugar cómodo y en buenas condiciones”, comentó otro elemento de la Guardia Nacional.

Acapulco atraviesa una ola de violencia provocada por grupos de la delincuencia organizada que extorsionan a comerciantes y operadores del transporte público a quienes dan palizas, queman sus unidades o negocios o asesinan si se niegan a pagar.

El segundo semestre del año inicio igual de violento, pues tan solo en los primeros 15 días de julio se registraron 40 homicidios.

Para empresarios y prestadores de servicios, la presencia de la Guardia Nacional es necesaria, pero inefectiva.

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