Extorsión asfixia al sector privado en Guerrero: CCE
El líder del Consejo Coordinador Empresarial en Guerrero, Julián Urióstegui Carbajal, exige avances con la nueva estrategia federal de seguridad y que se tipifique la extorsión como delito federal
Pedro Andalón
“La extorsión es el cáncer del sector privado en Guerrero, y lo digo de forma puntual: continúa la extorsión, desde el vendedor ambulante hasta la empresa más grande”, indicó Urióstegui Carbajal.
“El freno que tenemos los empresarios es el temor a que nos reciban a balazos después de presentar la denuncia correspondiente”, sentenció.
Complejidades
La situación de violencia e inseguridad en el estado de Guerrero, particularmente en Acapulco, ha escalado en los últimos años, teniendo como una de sus principales manifestaciones la extorsión sistemática a comerciantes y transportistas.
Este delito, también conocido como “cobro de piso”, ha impactado severamente la economía local, generando temor entre pequeños empresarios, dueños de negocios y choferes del transporte público.
Muchos de ellos se ven obligados a cerrar sus negocios o suspender actividades ante la imposibilidad de seguir pagando las cuotas impuestas por grupos delictivos.
En Acapulco, uno de los destinos turísticos más importantes de México, la presencia de grupos criminales ha penetrado en la vida cotidiana, afectando incluso sectores que tradicionalmente eran motores de desarrollo.
Transportistas de rutas urbanas y foráneas han denunciado amenazas, agresiones e incluso asesinatos por negarse a pagar las extorsiones.
Estas condiciones han provocado paros de servicio, dejando a miles de ciudadanos sin transporte y evidenciando la falta de una respuesta efectiva por parte de las autoridades.




























