Fieles acuden a la Catedral de Acapulco para celebrar el Domingo de Ramos
El obispo Leopoldo González hizo un llamado a la reconciliación y a construir la paz, en un contexto marcado por la violencia en la ciudad
Pedro Andalón
Fieles católicos llegaron a la Catedral de Acapulco para la misa del Domingo de Ramos, con la que da inicio la Semana Santa. Previamente, participaron en una caminata desde el Zócalo del puerto hasta este recinto religioso.
En la plazoleta del Zócalo, a unos pasos de la Catedral, el obispo de Acapulco, Leopoldo González González, encabezó una breve procesión hacia la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad.
Antes de comenzar la procesión, el clérigo destacó que el comienzo de la Semana Santa representa entrar en la lógica de Dios y del amor, incluso en medio de la crisis de violencia que ha afectado a esta ciudad turística en los últimos días.
“Nuestros días han estado marcados por la crueldad de las violencias: guerras entre naciones, crueles ejecuciones, asesinatos, desapariciones, extorsiones, cobros de piso, entre otras actividades ilícitas”, resaltó González González.
El obispo subrayó que es necesario impulsar diariamente la paz, tanto con Dios como con los demás, ya que es la única forma de hacer frente a lo negativo que nos rodea en el mundo. Afirmó también que continuarán llevando la palabra de Dios.
“La honestidad, la justicia, el sentido del deber y la transparencia son pilares esenciales de la sociedad, con el objetivo de erradicar la delincuencia y la criminalidad”, puntualizó el obispo del puerto.
Afuera, los vendedores de artesanías y objetos de palma ofrecían crucifijos y otros productos a los fieles católicos y a los asistentes que se encontraban en la Catedral de Acapulco y sus alrededores.
Personas que acuden cada domingo a la Catedral de Nuestra Señora de la Soledad señalaron que estos días son importantes para reflexionar como seres humanos, y manifestaron su disposición de acercarse aún más a la fe católica.


























