Francisco Ibarra, 25 años entre el fuego, el rescate y la esperanza en Acapulco
Con más de dos décadas de servicio como paramédico y bombero, Francisco Ibarra Quevedo ha dedicado su vida a salvar la de otros, convencido de que ser bombero es una vocación de entrega, disciplina y amor por la comunidad
Pedro Andalón
“Es una labor muy noble, muy bonita. Hay cosas que uno no olvida, momentos en los que hemos logrado salvar una vida o brindar ayuda en situaciones críticas”, comparte con emoción.
Con la experiencia acumulada, Francisco Ibarra lanza un mensaje a los jóvenes que aspiran a convertirse en bomberos:
Hoy, con más de 25 años de servicio público y 17 en el cuerpo de bomberos, Ibarra Quevedo es testimonio de entrega, disciplina y vocación, ejemplo de que ser bombero no es solo un trabajo, sino un compromiso de vida.



























