Jóvenes de Acapulco padecen ataques de ansiedad e insomnio tras los huracanes
Junto a la violencia, pobreza y precariedad laboral, agravan su salud salud mental debido a la falta de especialistas y la carga emocional de las familias
Pedro Andalón
“Me despierto cada noche pensando que algo malo va a pasar. Mis papás me dicen que le eche ganas, pero yo siento que me estoy hundiendo”, relató.
Para las familias, la situación también se ha vuelto un desafío. Roberto Martínez, padre de un adolescente de 16 años, reconoce que no sabe cómo apoyar a su hijo.
“Lo veo triste, enojado, encerrado en su cuarto. Intenté llevarlo a terapia, pero solo había citas hasta dentro de dos meses. ¿Qué hago mientras tanto?”, cuestionó.
Algunos jóvenes aseguran que la presión económica y la violencia los han llevado a pensar en abandonar la ciudad. Ángel, de 21 años, comparte:
“Terminé la prepa, pero no encuentro trabajo. He visto cómo varios amigos se meten a cosas peligrosas o se van al norte. Uno se siente atrapado”.




























