La Condesa, playa gay ¿nudista?
Prestadores de servicios y turistas proponen que Acapulco debe ampliarse al turismo gay como lo hace Puerto Vallarta y Zipolite
Prestadores de servicios y turistas proponen que Acapulco debe ampliarse al turismo gay como lo hace Puerto Vallarta y Zipolite

Pedro Andalón
En Acapulco, a pocos metros de la avenida Costera Miguel Alemán, se encuentra la única playa gay que combina la diversión, música y desenfreno, sobre todo es el punto de encuentro para las y los jóvenes. Se trata de La Condesa que lo tiene todo.
Esta playa cuenta con un acceso inclusivo, escaleras de colores de la libertad, rampa para personas con discapacidad. Un bello mural adorna esta zona para el disfrute de las y los bañistas que visitan esta playa y sacar el estrés que genera la rutina.
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“Me encanta venir a la playa Condesa porque me siento libre y puedo ser uno mismo sin importar lo que digan de mí”, expresó Ramón, turista de la Ciudad de México, quien afirmó que cada vez que visita Acapulco se la pasa en esta playa que no la cambia por nada.
Al bajar las escaleras te encuentras a las encargadas que te ofrecen mesa y silla a un precio accesible con el fin de que te relajes de forma cómoda y sin ninguna molestia. Al mismo tiempo puedes consumir las bebidas a tu gusto y la variedad de platillos que ofrecen los restaurantes, pero su especialidad son los mariscos.

Pasan las horas de musica, copas tras copas, relajo con tus amistades o familiares y llega el bello atardecer los reflectores naranjas y amarillos embellecen el cielo y dar bienvenida a la noche. Al llegar el ambiente cambia y las asistentes (en su mayoría LGBT+) van a visitar al lugar de la pasión o punto de encuentros conocido como “Las Piedras”, el cual fue bautizado a las y los asistentes que se reunían en dicha zona.
Dicen que en Las Piedras puedes desnudarte siendo tú mismo o misma sin importar lo que diga tu alrededor y te dejas llevar de la situación sobre todo puedes conocer a varias personas para sostener una plática o encuentro casual. En su mayoría este punto de encuentro es utilizado para darse cita y dejarse fluir.
Sin embargo, la playa Condesa se ganó un lugar a través de la visibilidad que impulsaron las miembros de la comunidad LGBT+ y volverse nudista lo dudan a que se convierta debido a que en Acapulco continúan los prejuicios sobre todo en la cultura y educación y que eso requerirá muchos años a que los prestadores de servicios turísticos comprendan que el turismo gay deja una buena derrama económica como por ejemplo en Puerto Vallarta y Zipolite.
“Estoy convencida de que podemos llegar hacer muchas cosas, pero debemos de comprender que estamos atrasados en la atención del turismo rosa porque ellos quieren sentirse libres sin juzgados y aquí en Acapulco estamos atrasados”, manifestó la encargada de un restaurante en la playa Condesa.