Orden de desalojo provoca caos en clínica de hemodiálisis del IMSS
Exigen familiares de enfermos que se les garantice la continuidad del tratamiento
Exigen familiares de enfermos que se les garantice la continuidad del tratamiento

Heidi Nieves
Una mañana de caos y angustia vivieron enfermos renales y familiares del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tras el intento de desalojo del Hospital Santa Lucía especial de Hemodiálisis, ubicado en el fraccionamiento Hornos, debido a que no les fue permitido el acceso a los subrogados de las 10 de la mañana para tomar su sesión
De acuerdo con los testimonios, un actuario acompañado por elementos de la Policía Municipal arribó al inmueble en la calle Vasco Núñez de Balboa con una supuesta orden de desalojo.
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La intervención escaló rápidamente cuando los uniformados intentaron restringir el paso, lo que generó forcejeos y jaloneos con trabajadores y familiares que intentaban asegurar el ingreso de los pacientes.
“Entraron a la fuerza y no dejaban pasar a nadie. Los que ya estaban adentro pudieron seguir porque llegaron temprano, pero a los de las 10:00 nos bloquearon. Dicen que es un problema administrativo y que un juez ordenó el desalojo”, declaró la madre de una paciente, quien pidió el anonimato por temor a represalias.
La administración de la unidad colocó carteles preventivos indicando que el servicio sería trasladado a la Unidad de Hemodiálisis Carint, ubicada en la calle Ejido, sin embargo, el aviso generó pánico entre los usuarios, quienes dependen de estas sesiones para sobrevivir.

La inconforme madre de un paciente dijo que médicos de la unidad advirtieron que interrumpir o retrasar la hemodiálisis provoca la acumulación de toxinas en la sangre (contaminación sistémica), lo que pone en riesgo inmediato la vida de los pacientes.
“Entonces cómo van a desalojar así nada más de repente sino saben cómo van a tratar ahorita los pacientes o sea el personal médico ya les explicó que no pueden retirar a los pacientes así nada más, el no tomar su sesión les afecta porque se contaminan, que ellos nos deben dejar de terminar la sesión esta día” señaló.
Aunque el servicio es subrogado por el IMSS a este hospital privado, los familiares denuncian que no hubo una transición ordenada que garantizara la continuidad del tratamiento.
Los afectados exigen que más allá de los conflictos legales entre particulares o propietarios del inmueble, se priorice el derecho a la salud.
Hasta el momento, el IMSS no ha emitido un comunicado oficial sobre cómo reubicará de manera segura a la totalidad de la población derechohabiente afectada por este cierre inesperado.