Pozole, el platillo que no faltó en las ofrendas de Acapulco
En la calle Felipe II del Fraccionamiento Rodrigo de Triana, las ventas de doña Juanita incrementaron considerablemente para este Día de Muertos
Heidi Nieves
El jueves 30 de octubre, doña Juana Ramírez vendió más pozole de lo normal, y es que muchos de sus clientes ordenaron platillos de más debido a que colocaron este platillo en los altares dedicados a sus difuntos.
“Siempre preparo más blanco que verde porque me lo piden más, pero estas fechas hago más porque cada año me piden para ponerlo es los altares de sus muertitos”, narró.
Preparación de pozole guerrerense dura dos días
Preparar este platillo le lleva dos días a doña Juana. Desde el martes comienza a pelar y limpiar el nixtamal, que, posteriormente remoja por más de dos horas en limón. Procede a enjuagarlo con agua hasta que quede en un tono “blanquizo”.
La mañana del miércoles coloca el grano en ollas con agua para ponerlo a hervir en leña y carbón alrededor de 12 horas.


























