Locallunes, 1 de septiembre de 2025
Senderos de Paz busca recuperar Acapulco tras Otis y en medio de la violencia
Con una inversión de 111 mdp, el gobierno federal puso en marcha los Senderos para Mujeres Libres y Seguras en Acapulco
Pedro Andalón

Los Senderos para Mujeres Libres y Seguras, también conocidos como Senderos de Paz, representan una de las apuestas del actual gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum para devolverle el brillo a Acapulco, una ciudad que no solo fue devastada por el huracán Otis en 2023 —que arrasó viviendas, comercios, hoteles e infraestructura básica como agua potable, drenaje y electricidad—, sino que también enfrenta un grave problema de inseguridad y violencia.
El proyecto arrancó el pasado 22 de agosto sobre la calle Juan Serrano, en las inmediaciones del mercado “El Pueblito”, una de las zonas con mayor actividad comercial, pero también con alta incidencia delictiva. La estrategia consiste en mejorar el alumbrado público, rehabilitar camellones y renovar la infraestructura de vialidades, con el objetivo de garantizar el derecho de las personas a una vida libre de violencia, particularmente de mujeres y jóvenes que transitan por áreas consideradas peligrosas.
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El programa contempla una inversión de 111 millones de pesos y la rehabilitación de diez tramos de 500 metros en puntos estratégicos de la ciudad, especialmente sobre la Costera Miguel Alemán, desde el Parque Papagayo hasta la Base Naval. En esta franja se intervendrán zonas turísticas y residenciales como Costera de las Palmas, Puerto Marqués, Costa Azul, AB Ignacio Chávez y Avenida Universidad. En el poniente, se trabajará en áreas como Tadeo Arredondo, Hornitos, AB Michoacán, Costera Antigua y Pie de la Cuesta, hasta llegar a Coyuca de Benítez, donde los índices de violencia han sido recurrentes.

La estrategia surge en un contexto donde Acapulco continúa ocupando los primeros lugares en homicidios dolosos a nivel nacional, y donde la violencia se ha extendido a espacios públicos, zonas turísticas y barrios populares. Para mujeres y niñas, caminar por calles oscuras o con infraestructura deteriorada representa un riesgo cotidiano, por lo que la intervención de los llamados Senderos de Paz busca dar respuesta a una exigencia social de seguridad y prevención.
Vecinas de la zona de Costa Azul reconocieron que la violencia y la extorsión han afectado incluso a pequeños comercios y locales familiares. “Necesitamos calles iluminadas, pero también vigilancia; no basta con poner lámparas si no hay seguridad”, expresó una comerciante de la zona, al señalar que la recuperación de espacios públicos debe acompañarse de acciones contra los grupos generadores de violencia.
De acuerdo con autoridades, el objetivo no solo es mejorar la infraestructura urbana, sino también generar un cambio en la percepción ciudadana, devolviendo confianza para que la población pueda caminar y realizar actividades cotidianas sin miedo. La iluminación, el rescate de camellones y la rehabilitación de banquetas forman parte de una estrategia integral que se complementará con operativos de seguridad en coordinación con fuerzas federales y estatales.
Con estas acciones, se busca enviar un mensaje de que Acapulco puede ser nuevamente un destino seguro para residentes y visitantes. Sin embargo, especialistas advierten que los programas de infraestructura deben ir de la mano con políticas de atención social, empleo y combate a la violencia estructural, de lo contrario, el impacto será limitado.