Sin familia ni hogar, Juan vende sus artesanías para salir adelante
A sus 60 años, Juan Martínez Galindo recorre todos los días la Costera Miguel Alemán vendiendo artesanías y pequeños adornos
José De Jesús Dorantes González
“Tengo el nervio óptico desconectado, de este ojo no veo nada”, cuenta Juan mientras muestra algunas de las gorras que vende y que son decoradas por él mismo.
Todos los días recorre desde la zona del mercado hasta distintos puntos de la Costera. Cuando no sale para comer, puede dar hasta dos vueltas completas en busca de alguna venta.
“Me pongo esto para que la gente se ría sanamente”, comenta. También asegura que cuando se encuentra con visitantes los saluda con entusiasmo: “Bienvenidos a Acapulco, que se diviertan mucho, que Dios los bendiga”.
Juan reconoce que necesita una operación en el ojo, pero debido a su situación económica prioriza otras cosas. “No tengo ni para comer, ahora para una operación”, dice, por lo que todos los días sale a vender para ganar algo de dinero.

























