Sindicalistas del Ayuntamiento exigen destitución de funcionario
Los inconformes denuncian diversas irregularidades cometidas por el director de Recursos Humanos, Noé Sánchez Hernández
Los inconformes denuncian diversas irregularidades cometidas por el director de Recursos Humanos, Noé Sánchez Hernández

Abel Miranda
Por segundo día consecutivo empleados del gobierno municipal agremiados al Sindicato Autónomo y Democrático de Trabajadores del Ayuntamiento de Chilpancingo (SADTACH), tomaron el palacio municipal y bloquearon la avenida Ignacio Ramírez demandan la destitución del director de Recursos Humanos, Noé Sánchez Hernández, a quien acusan de hostigamiento laboral.
El conflicto entre el gobierno municipal y la dirigencia de este sindicato se hizo visible a principios del mes de agosto cuando el gobierno les retiró una oficina que tenían en comodato dentro del palacio municipal, y sus cosas fueron amontonadas en un pasillo del mismo edificio.
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Este sindicato tomó fuerza durante la administración de Norma Otilia Hernández Martínez que fue quien los cobijó, les asignó la oficina y les concedió beneficios para que sumarán adeptos y contrarrestaran la acción de lo que fue la sección 14 que dirigía Domingo Salgado.
La protesta inició el pasado martes cuando los inconformes cerraron todos los accesos al Palacio Municipal, colgaron lonas con mensajes en los que denunciaron diversas irregularidades cometidas por el funcionario y colocaron cadenas con candados en las puertas del edificio a fin de que ninguna persona ingresara.
Entre las acusaciones que hicieron al funcionario es que mantiene a su esposa en un cargo de confianza dentro del Ayuntamiento, lo que es un acto de nepotismo.
Isidro Bautista Delgado, quien funge como secretario general del sindicato, denunció que desde el desalojo de las oficinas sindicales al interior del edificio municipal, se han intensificado las represalias contra los trabajadores, incluyendo el despido injustificado de al menos 50 miembros de su organización, mientras que otros de sus compañeros han recibido descuentos salariales sin justificación o se les ha reubicado de sus centros de trabajo de manera arbitraria.
Denunció que sus agremiados y él mismo están siendo objeto de una política de intimidación y represalias que se han lanzado desde la Presidencia municipal que dirige, Gustavo Alarcón Herrera.
El dirigente sindical también recordó que, tras el desalojo, el alcalde se comprometió a devolver todos los bienes sustraídos del sindicato, incluidos dinero en efectivo y mobiliario de oficina, sin embargo, únicamente fueron regresadas computadoras e impresoras, quedando pendientes varios artículos.
La protesta se extendió hasta la avenida Ignacio Ramírez lo que generó un severo caos vial en el centro de la ciudad.