Víctor, presidente de la Hermandad de Encruzados, durante tres décadas cumplió con las tradiciones de Semana Santa en Taxco. Arrastró cadenas de 50 metros, cargó rollos de zarzamora
A menos de dos semanas de su inauguración, el 50% del tramo de senderos seguros sobre la Avenida Universidad permanece sin iluminación, afectando la seguridad de peatones
A dos años de graduarse en Administración, la joven se debate entre empleos precarios, jornadas agotadoras en pizzerías y la migración forzada para no ser una carga económica para su madre
Estudiantes de la UAGro en Acapulco reconocen que, pese a las dificultades económicas y la deserción, la universidad sigue siendo clave para construir un mejor futuro. / Foto: Cortesía / UAGro.
En un país donde solo el 45 % de los jóvenes acceden a la universidad y apenas el 28 % logra concluirla, la pregunta de si aún vale la pena cursar estudios superiores se hace presente entre la juventud mexicana. En Guerrero, y particularmente en Acapulco, esta realidad se siente con fuerza, en medio de limitaciones económicas, carencias educativas y la creciente influencia de discursos que ofrecen “atajos” al éxito profesional sin necesidad de un título.
De acuerdo con datos oficiales, en el ciclo escolar 2025-2026 regresaron a clases más de 83 mil estudiantes de nivel superior en Guerrero, lo que representa apenas el 7.4 % del total de la matrícula escolar del estado. La Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) concentra la mayoría de la demanda y ha anunciado que incrementará su matrícula en 10,000 espacios, un crecimiento de alrededor del 14 %. Aun así, el abandono escolar sigue siendo un desafío, con cifras que en el nivel medio superior y superior alcanzan hasta el 14 %.
La maestra Rosa Elena, profesora de la UAGro en Acapulco, reconoce que muchos jóvenes desertan porque no encuentran un equilibrio entre lo que la universidad ofrece y lo que el mercado laboral exige: “Algunos estudiantes se desmotivan cuando ven que profesionistas titulados no siempre tienen empleos bien pagados. Pero la universidad sigue siendo la única vía sólida para acceder a un mejor futuro, sobre todo en regiones como la nuestra”.
Por su parte, María, alumna de Ciencias Sociales en Acapulco, confiesa que interrumpió un semestre porque su familia no podía cubrir los gastos de transporte y materiales: “Quise dejarlo todo, pero entendí que a largo plazo un título me abrirá más puertas que cualquier curso rápido de internet”.
Maestros y alumnos en Guerrero coinciden en que la educación superior no solo ofrece herramientas profesionales, sino también esperanza y movilidad social. / Foto: Cortesía / UAGro.
Otro estudiante, Luis, de Ingeniería, comparte que muchos de sus compañeros se sienten tentados por promesas fáciles: “Hoy abundan los vendehumos que te ofrecen cursos milagro, pero la verdad es que sin bases sólidas terminan siendo una estafa. La universidad te da conocimientos, pero también disciplina, contactos y visión crítica”.
Expertos coinciden en que la formación universitaria no solo proporciona herramientas técnicas, sino que contribuye al desarrollo personal y crítico, amplía la movilidad social y fortalece la construcción de ciudadanía. Quienes concluyen estudios superiores tienen mayores posibilidades de obtener empleos formales y mejor remunerados que aquellos que no logran terminar.
Sin embargo, para reducir la deserción en Guerrero se requieren políticas más integrales: becas de manutención y transporte, conectividad en comunidades rurales, modalidades educativas flexibles para quienes trabajan y, sobre todo, un acompañamiento cercano que permita a los jóvenes mantenerse motivados.
A pesar de las dificultades, tanto docentes como estudiantes en Acapulco insisten en que la universidad sigue siendo una inversión valiosa. En palabras de la maestra Rosa Elena: “No es solo un título, es la oportunidad de pensar distinto, de construir futuro y de transformar realidades que en Guerrero siguen siendo muy duras”.