Con palma y un cuchillo, Jesús crea hermosos sombreros
El oficio que aprendió de su padre le da a Jesús la satisfacción de complacer a los turistas y dar sustento a su familia
Heidi Nieves
Con solo un cuchillo y la habilidad de sus manos Jesús Guadalupe Chávez de 60 años de edad se dedica a realizar sombreros de palma en la zona Tradicional de Acapulco entre el puente de Caleta y Caletilla, frente al mercado de Santa Lucía.
Por más de 5 décadas los ha elaborado, gracias a que su amigo Feliciano quien ya murió fue quien le enseño a desarrollar esa habilidad.
Sus costos varían según sea la persona algunas ocasiones los vende en cien pesos otras en 120 o hasta 150. Él le gusta compartir sus conocimientos de la elaboración del fresco sombrero que debido al material tiene dos colores por tiempos.
“Primero esta verde porque esta recién cortada la palma ya después se pone cafecito y es ahí donde lo pueden barnizar para que tenga un poco tiempo más de vida”.
En la actualidad se tienen solos 5 personas en las playas de Acapulco comercializando con turistas este sombrero que debido al tipo de material este tiende a ser muy fresco.
“Haz de cuenta que es como una ramada que hacen las galeras, las que hacen de palapa y no le pasa nada con el agua y estos sombreros, cuando se secan, si gustan los puede barnizar o si no así los dejan, y quedan color café”. narró.
Para Jesús Guadalupe el sombrero dura como lo cuiden, él lleva más de un año con uno y no le ha pasado nada y quienes más le compran son turistas originarios de la Ciudad de México, Oaxaca, Puebla, y de Guanajuato.
Recordó Jesús que cuando inició con su venta hace 50 años lo empezó vendiendo en 5 pesos al señor que le enseño a elaborarlos.
“Cuando yo empecé a vender, lo vendía a 5 pesos y al señor que me enseñó, yo se lo vendía a él en tres pesos y ya él lo vendía a 5 pesos, le ganaba 2 pesos”, recordó.
Hace años él entregaba pedios de más de 500 sombreros para el hotel Las Brisas, y ellos los regalaban en eventos a sus clientes quienes eran americanos.
En días de trabajo bien remunerados don Jesús de 60 años llega a vender más de 15 sombreros y en días malos solo 5.



























