¡Del mar al paladar!, Arturo Peniche vende ostiones en Acapulco desde hace 40 años
Con sal, limón, salsa y el toque secreto ofrece a sus clientes los “Ostiones M-Force” a la altura de la playa Papagayo
Heidi Nieves
Diariamente se coloca sobre la franja de arena a la altura de la playa Papagayo en el punto conocido como el Asta Bandera.
Por más de 4 décadas se ha dedicado a vender el marisco de concha el cual sirve en un plato desechable una vez que lo limpio por fuera con agua potable y abrió con un cuchillo.
Acompañado con sal, limón y salsas ya sea Búfalo, Valentina, o una que él prepara con la receta de la casa sus clientes los degustan. “Ostiones M-Force, se acuestan dos y amanecen tres, es como la hamaca de San Andrés”.
Sus costos son varios pues van dependiendo del tamaño si es chico el ostión el platillo que trae una docena tiene un costo de 200 pesos y si son grandes en 250, algunas veces van combinados con almeja según lo pidan los clientes.
“Tengo más de 40 años vendiendo Viagra asesina, del mar a tu paladar, fresquesito y recién sacado, lo puedes acompañar con una cerveza bien fría”, narró el vendedor de playa.
Los mariscos son sacados del mar por su amigo Toño quien es un uno de los mejores buzos de Acapulco, quien también le lleva pulpo para variarle a los platillos.
Según el vendedor los ostiones han sido considerados un alimento afrodisíaco durante siglos, y se cree que su contenido de zinc y otros nutrientes puede tener un impacto positivo en la función sexual y la fertilidad.



























