En el centro de Acapulco, Antonia Chanito ofrece sus cremas artesanales
Con la responsabilidad de su nieta sobre los hombros, busca el sustento de su hogar con la elaboración de cremas artesanales
Heidi Nieves
Para enfrentar sus carencias económicas la señora Antonia Chanito González, de 53 años, recorre diariamente las calles del centro y las zonas emblemáticas de Acapulco vendiendo cremas artesanales, un oficio que emprendió hace cuatro años.
“Estoy trabajando para sacar adelante a mi nietecita, yo me quedé con ella, y debo darle para la escuela, material que le piden, para sus cosas, ropa, zapatos, a veces dice que le piden en la escuela” relató.
Bajo el resguardo de un sombrero para mitigar los intensos rayos del sol, Antonia inicia su recorrido por las mañanas en la Zona Tradicional, específicamente en el área de Caleta.
Ella lleva su mercancía en una sencilla caja de plástico la cual apoya sobre un banco armable, en el cual algunas veces se sienta tras el cansancio por los largos caminos que recorre.
Son entre 20 y 25 cremas que ella vende en cada horario de trabajo y en el turno de la tarde noche ella se va hasta que saque para poder comer al otro día.
Para Doña Antonia, cada crema vendida es un paso más hacia la tranquilidad de su nieta y la seguridad de un techo donde dormir.



























