Enrique García, el artesano detrás de “Botas Moy” con 35 años en Acapulco
Con más de tres décadas en el puerto, Enrique García continúa una tradición familiar de zapateros que nació en la Ciudad de México
José De Jesús Dorantes González
Desde entonces, el puerto lo adoptó, lo vio crecer, envejecer y volverse parte del mismo. Sus máquinas, algunas con más de dos décadas de uso, aún dan batalla. “Son viejas, pero no fallan. Como yo”, dice entre risas.
En Botas Moy no sólo se venden zapatos; se crean piezas únicas, hechas a la medida, con la piel que el cliente elija y con un detalle que no se consigue en ningún centro comercial.
Aquí reparamos, diseñamos y hacemos botas o zapatos como el cliente quiera. Todo de piel, todo artesanal.


























