Hotel abandonado en Acapulco se convierte en centro de brujería
El Hotel San Souci, pionero en la apertura a la comunidad LGBT en los años 50, es hoy un edificio abandonado donde vecinos aseguran que habitan presencias extrañas y donde se realizan rituales de brujería
Pedro Andalón
En sus pasillos vacíos y cuartos en ruinas, vecinos y exploradores urbanos aseguran que ocurren fenómenos paranormales: luces que se encienden y apagan, voces que parecen susurrar nombres y puertas que se cierran solas.
Doña Martha, vecina de la zona desde hace 40 años, recuerda con claridad el día en que, según dice, el hotel quedó “maldito”:
La mujer asegura que en más de una ocasión ha visto sombras en los balcones, incluso cuando el hotel está cerrado:
“Una vez, mi hijo vio a una mujer con vestido blanco mirando al mar desde el tercer piso. Pensamos que era alguien que se había metido, pero al subir la policía no encontró a nadie”.
Hoy, el lugar es visitado por curiosos, exploradores urbanos y turistas en busca de experiencias paranormales, aunque los vecinos advierten: “Aquí no se viene de noche. El hotel te contesta… pero no con palabras humanas”.



























