La palma, fuente de trabajo y alimento para habitantes de Huiziltepec
Las famosas “palmitas” usadas el Domingo de Ramos, son solo uno de los trabajos que hace la señora Lucía Isidro desde hace cuatro años para Semana Santa
Las famosas “palmitas” usadas el Domingo de Ramos, son solo uno de los trabajos que hace la señora Lucía Isidro desde hace cuatro años para Semana Santa

José De Jesús Dorantes González
La palma es un producto que se utiliza y comercia durante la Semana Santa para crear las famosas “Palmitas” que se bendicen durante el Domingo de Ramos, pero para los habitantes de la comunidad de Huitziltepec, del municipio de Eduardo Neri, que se encuentra a 30 minutos de Chilpancing, es un producto que es su fuente de trabajo y alimento.
La señora Lucía Isidro Gómez tiene un pequeño puesto a un costado de la Catedral de Chilpancingo. Ahí, sentada en el suelo desde muy temprano, teje las palmitas y las coloca en una bolsa de plástico negro y una de costal, que usa para poder exhibirlas y que estas no estén directamente en el suelo.
Todas las hace de diferentes estilos y decoraciones, si bien algunos modelos son parecidos, ninguna que elabora con sus manos puede ser igual. Pero el precio, ese sí es parejo, pues la gente puede adquirir cualquiera de ellas por tan solo 20 pesos.
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Al platicar con la señora Lucía, nos comenta que comenzó a vender las palmitas por necesidad hace cuatro años, pues aprendió de manera autodidacta a realizarlas. Ya en el centro de Chilpancingo, otras personas dedicadas de lleno a dicha actividad le enseñaron nuevas técnicas.
Junto con su hermana compraron algunas al inicio, para observar cómo estaban hechas y de ahí comenzaron a tejerlas para poder venderlas.
El transporte que la trae desde su casa hasta la ciudad deja de transitar a las seis de la tarde, por tal motivo, si llegara a dar esa hora y no han vendido todo el producto, prefiere obsequiarlo a las personas, pues le sería más difícil regresarlo y volverlo a traer para su venta.
Pero la palma es un producto que la señora Lucía y sus paisanos conocen perfectamente, pues también realizan cintas con ella desde hace muchos años, con las que se pueden crear diferentes productos.
Para realizar las cintas se tiene que hervir la palma, y una vez hechas, una pequeña tiene un costo de 5 pesos y una grande de 9, aunque es un trabajo que lleva un considerable lapso de tiempo.
Nos señala que una sola cinta puede tomar de 30 minutos a una hora, o quizás todo el día, pero en el caso de las personas que saben tejerlas con mayor habilidad: “Ellas, en una novela, pueden hacerse 10 a 12 cintas sin problemas”, destaca nuestra entrevistada.

Por tal motivo, también buscó tejer palmitas, que tienen un grado menor de dificultad en su elaboración y un poco más de ganancia económica, pero solo son por temporada.
En general, para la señora Lucía las tradiciones muy bellas, como la Semana Santa, pero también considera como algo hermoso todo el trabajo que lleva el uso de la palma, así como presenciar a los cientos de personas que acuden a la iglesia a bendecir las palmitas que ella y otras personas producen.
En Huitziltepec, también nos relata, la palma es materia prima de muchas cosas, pues en estas fechas se utiliza también como decoración para el panteón de la comunidad, que “queda con una vista hermosa, entre las flores, la palma, la tierra y las cruces de madera”.
Asimismo, la señora Lucía nos asegura que la palma no solamente sirve como fuente de trabajo y para embellecer lugares, pues también es alimento.
La parte central de la palma, que es tierna, se corta y se pone a cocer a la leña, creando un alimento que, asegura, “es muy sabroso”.
Además, en varias casas también se utiliza para crear los techos, lo que quizás es algo muy común en su comunidad, pero espera que no se pierda con el tiempo.
Ya que, al igual que su familia, muchas más personas generan su economía a partir de este producto natural.