Plátanos al horno de Cuajinicuilapa: herencia viva de la Costa Chica
Los plátanos al horno de Cuajinicuilapa representan una de las tradiciones culinarias más antiguas de la Costa Chica de Guerrero, un platillo de origen popular que refleja la herencia afromexicana de la región
Pedro Andalón
La preparación es sencilla, pero cargada de tradición. Se utiliza plátano macho maduro, abierto de manera longitudinal, al que se le añade una mezcla casera conocida localmente como mestizo, elaborada con harina, manteca, huevo y azúcar.
Posteriormente, el plátano se hornea lentamente hasta lograr una textura suave por dentro y ligeramente dorada por fuera, característica que lo distingue de otras recetas similares del país.
Históricamente, este platillo surgió como una alternativa accesible para las familias, aprovechando la abundancia del plátano en la región y los ingredientes básicos disponibles en los hogares.
Con el tiempo, los plátanos al horno se convirtieron en un producto típico que se vende en fiestas patronales, mercados locales y a la orilla de la carretera, atrayendo tanto a habitantes como a visitantes.
Para Luis Agama, mantener viva esta tradición es una forma de preservar la memoria colectiva. “Mientras alguien siga prendiendo el horno y partiendo el plátano, Cuajinicuilapa no va a perder sus costumbres”, afirma.



























