¿Sabes por qué se llama Barrio del Hueso? Aquí te contamos
Este populoso asentamiento humano forma parte de los más de 30 barrios históricos que existen en el puerto de Acapulco
Heidi Nieves
Muchos se han preguntado en algún momento de dónde surgió el nombre Barrio del Hueso que lleva uno de los núcleos poblacionales más antiguos de Acapulco. Este se dio porque en donde se encuentra existía un rastro y, un cementerio.
¿Pero qué tiene de extraño que haya tomado este nombre de una parte osea? Para poder entender esto, primero hay que dar marcha atrás en el tiempo y volver a principios del siglo XX.
Este populoso asentamiento humano forma parte de los más de 30 barrios históricos que existen en el puerto de Acapulco, cuyos nombres están asociados a la actividad comercial, árboles, arroyos y hasta por aspectos de su topografía.
Esto le da sentido porque este barrio que se localiza en la zona del Acapulco Tradicional, tenga un nombre tan singular y un tanto extraño para muchos.
Eran principios de los años 30’s, el puerto se abría paso a la modernidad y dejaba el estatus de pueblo de pescadores, pues empezaba a detonar la actividad turística.
De acuerdo a los cronistas de la ciudad, este incipiente polo turístico aumentaba su población y los núcleos poblacionales tomaban forma, pero también adoptaban sus propios nombres.
Los primeros barrios en formarse y tener su nombre propio fueron: Petaquillas, Teconche, Pozo de la Nación, Adoberia y La Poza, por estar dentro del primer cuadro de la ciudad.
En aquel entonces el panteón llamado “De los Reyes”, se localizaba en la parte sureste del cerro de Las Iguanas, entre las calles de Ignacio Zaragoza y Nicolás Bravo.
Curiosamente, a espaldas de este estaba el rastro de la ciudad, para poder identificarlo mejor, su ubicación exacta era un poco más arriba de donde actualmente se encuentra la iglesia del Carmen.
Con esto se puede entender que se trataba de una área despoblada, por lo que los tablajeros y matanceros, arrojaban el desperdicio de los huesos de los animales que sacrificaban en todo ese perímetro.
Pero, cuando la mancha urbana alcanzó esa zona territorial, tanto el rastro como el camposanto De Los Reyes, quedaron en deshuso, por lo que solo quedaron diseminados una variedad de huesos en todo ese perímetro.
Aunque los historiadores no hacen mención de este versión, se crearon leyendas de apariciones y que esto fue lo que dio origen a que construyera la iglesia del Carmen, “para ahuyentar a los no vivos y pudieran descansar en paz”.
Fue el 20 de septiembre de 1948, cuando se construyó, teniendo como titular al sagrado Corazón de Jesús, la devoción más arraigada en ese entonces en el vecindario y que estuvo a cargo del siervo de Dios, Monseñor Leopoldo Díaz, Obispo de Chilapa.
Pese a todo esto, en el área se empezaron a levantar las casas de adobe y láminas de cartón, que tenían que retirar los huesos que permanecían esparcidos por una amplia área.
Incluso, era tal la cantidad de desperdicio de restos de animales, que en su inocencia los niños jugaban con ellos y fue esta situación que la gente empezó a identificar este núcleo poblacional como el barrio del Hueso.






























