Sergio Sotero, un ejemplo de dignidad que vence al asfalto en Galerías Acapulco
A pesar de contar con una discapacidad, Sergio vende sabritas y dulces sobre la calle para ganarse el sustento diario
Heidi Nieves
Originario de la comunidad de Tazajeras, zona rural del puerto, Sergio dejó su hogar hace ocho años para buscar sustento en Acapulco.
Con la humildad de quien conoce el valor del trabajo, se acerca a comprarle algo o simplemente sólo a darle una moneda para contribuir a su economía.
A pesar de las dificultades motrices que enfrenta desde su nacimiento, se mantiene firme en su puesto de martes a sábado, permitiéndose descansar los lunes y, en ocasiones, los domingos para recuperar fuerzas.
Para él su discapacidad no es un freno, sino el contexto en el que demuestra diariamente que las monedas se ganan con esfuerzo.
A pesar de vivir con una discapacidad motriz de nacimiento, este joven de 33 años originario de Tasajeras demuestra que no hay barreras para el trabajo.



























