Urbano, predicador de la túnica blanca que busca despertar a Acapulco
Tras cuatro décadas de labor en las avenidas, afirma que su misión es rescatar a la sociedad de la “oscuridad y la falta de disciplina”
Heidi Nieves
Con una túnica blanca el señor Urbano recorre las avenidas de Acapulco con el propósito de despertar a la humanidad de lo que él denomina “la oscuridad del pecado”.
Para este predicador, su labor en las calles no es un simple oficio, sino una misión urgente para rescatar a una sociedad que a su juicio, se comporta con falta de educación y disciplina.
Por más de 40 años se ha dedicado a la predicación la cual da a través de una bocina pues aseguró que el tuvo el “nacimiento espiritual”, evento que ni sacerdotes ni pastores han experimentado.
Más allá de la religión, Urbano presume de “un don” que combina el discernimiento de la palabra con conocimientos de psicología, filosofía y metafísica, aunque aclaró que no se considera un profeta en el sentido convencional.
La túnica blanca que viste según él, es un símbolo de una distinción que nadie más en Acapulco puede reclamar. Urbano explica que su maestro es el Altísimo y que su autoridad para predicar emana directamente de esa conexión.
Para Urbano, la verdadera vocación no reside en los templos, ni en el dinero, sino en el sacrificio personal y en la entrega absoluta a la palabra del Señor, sin buscar beneficios materiales a cambio de su mensaje.


























