La Cuarta Transformación no concibe la seguridad como un ejercicio de represión porque tenemos el convencimiento de que se trata de un compromiso con el bienestar de la población. En este contexto, la prevención del delito y el combate a la violencia de género son ejes estratégicos que buscan erradicar la impunidad y construir un estado donde la paz y la justicia sean una realidad para todas y todos.
En ese sentido, la seguridad no puede depender únicamente de la fuerza pública, requiere una estrategia integral que atienda las causas estructurales de la violencia. Por ello, los programas de prevención del delito han cobrado relevancia en Hidalgo. La inversión en educación, cultura y empleo es clave para garantizar que niñas, niños y jóvenes encuentren oportunidades que les permitan alejarse de la delincuencia. En particular, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro ha sido una herramienta efectiva para brindar capacitación laboral y evitar que la falta de empleo los lleve a escenarios de riesgo. En comunidades vulnerables, los centros de desarrollo comunitario han demostrado que la prevención debe construirse desde la raíz, con actividades deportivas, culturales y de integración social que fortalezcan el tejido comunitario.
El fortalecimiento de la Guardia Nacional también ha sido una decisión acertada dentro de la estrategia de seguridad. La presencia de elementos altamente capacitados, con un enfoque de proximidad ciudadana, ha permitido reducir la incidencia delictiva en diversas regiones de Hidalgo. Su labor no se limita a la vigilancia, también contribuye a la reconstrucción del tejido social a través de la prevención y la vinculación con la comunidad. La profesionalización de los cuerpos de seguridad y la coordinación con las autoridades estatales y municipales garantizan una estrategia más efectiva y cercana a la ciudadanía.
El combate a la violencia de género es una prioridad en la agenda de transformación. Durante décadas, las mujeres han enfrentado una estructura de violencia sistemática que ha limitado su desarrollo y ha puesto en riesgo sus vidas. La Alerta de Violencia de Género en Hidalgo representa un mecanismo de atención y prevención que permite fortalecer las acciones para erradicar la violencia feminicida; conjuntamente, la creación de refugios seguros, la implementación de protocolos de atención inmediata y la capacitación de cuerpos policiales con perspectiva de género son avances importantes. La transformación debe garantizar que cada mujer en nuestra entidad tenga acceso a la justicia, a la seguridad y a una vida libre de violencia.
La paz no se decreta, se construye con acciones concretas, con inversión social y con la firme voluntad de erradicar la impunidad. Desde el Congreso del Estado de Hidalgo, el trabajo legislativo seguirá orientado a fortalecer estas estrategias, a garantizar recursos para su implementación y a velar porque la seguridad y la justicia sean derechos inalienables para el pueblo. La transformación de Hidalgo avanza con determinación, con la convicción de que la seguridad debe estar al servicio de la gente y distante de intereses ajenos al bienestar colectivo.