Mientras preparaba una reciente propuesta legislativa para reconocer el esfuerzo de las mujeres hidalguenses, tal como suelo hacerlo desde mi época bachilleril, escuchaba música. Elegí en la plataforma digital una carpeta de canciones conmemorativas del 8M. Entre tantas, comenzó a sonar un clásico que fascinaba en las reuniones familiares: “Respect” de Aretha Franklin. Curiosamente oportuno, este tema soul iba a ser de corte machista –reclamo de un hombre trabajador a su esposa ama de acasa– que afortunadamente, Otis Redding, su autor, recapacitó y reescribió para la gran intérprete. Así llegó un himno de la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres.
Claudia Sheinbaum Pardo, ha demostrado cabalmente su capacidad, inteligencia y valentía para liderar nuestro país, colocarnos en una posición de respeto y dignidad frente a duros competidores en una época de alta volatilidad.
Desde el día uno ha enfrentado retos de gran dificultad. Por mencionar uno de los más importantes, ocurrió cuando Trump amenazó con imponer aranceles del 25% a todas las importaciones mexicanas como una medida de presión en materia migratoria y de seguridad. No dudó en responder con una estrategia diplomática y negociadora que resultó en la suspensión temporal de los aranceles a cambio de fortalecer la seguridad en su frontera sur y redoblar esfuerzos contra el tráfico de drogas, pero sin comprometer la soberanía nacional.
Otro momento clave fue su respuesta ante las nuevas políticas de deportación para trasladar a migrantes mexicanos a la cárcel de Guantánamo, envió de inmediato una protesta formal a la Casa Blanca, exigió que ningún mexicano se fuera a un tercer país, pronto confirmaron que toda deportación de connacionales sería directamente a México. Así consolidó la postura de un país que no permite atropellos a su pueblo dentro y fuera del territorio nacional.
Además, defendió la soberanía nacional ante un nuevo intento de injerencia trumpista, cuando propuso renombrar el Golfo de México como “Golfo de América”, medida acatada por grandes empresas informáticas como Google. Reaccionó exigiendo respeto a la historia y la identidad de nuestro país. Su postura obtuvo el respaldo unánime de la sociedad mexicana y en el extranjero, la dignidad nacional no está sujeta a cambios caprichosos.
Correlativamente, a fines de febrero de 2025, Sheinbaum alcanzó un 85% de aprobación, la cifra más alta registrada en los últimos 30 años, según una encuesta de El Financiero. Aunado, en el proceso de escritura de este artículo, me di a la tarea de priorizar medios extranjeros. Entre varios reconocimientos genuinos como sus participaciones en cumbres y reuniones, encontré que a inicios de este año la consultora Morning Consult la ubicó como en el segundo lugar como líder mundial con mayor aprobación, por tanto, la mandataria más reconocida a nivel mundial.
Claudia Sheinbaum ha dejado en claro que México no es un país subordinado ni un socio débil. Su relación con Trump ha estado basada en el respeto mutuo y la negociación firme, sin caer en sumisiones ni enfrentamientos innecesarios. Sobre esta misma senda hasta el final de su mandato, la historia le reconocerá como la presidenta que fortaleció a México en el siglo XXI.