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En México, los ejidos y las comunidades han sido una pieza clave en el desarrollo social y económico del país. No solo representan el sustento de miles de familias que dependen del campo, sino que también son guardianes de una riqueza natural y cultural invaluable. En Hidalgo, nuestros ejidos y comunidades forman parte esencial de la identidad y la historia del estado, pero también enfrentan desafíos para mantenerse productivos y sostenibles en un mundo que exige diversificación y nuevas oportunidades.
Como legislador, estoy convencido de que el turismo sustentable puede ser una de las grandes soluciones para fortalecer la economía de nuestras comunidades rurales. Por ello, presenté una iniciativa para reformar la Ley de Turismo Sustentable de Hidalgo, con el propósito de impulsar proyectos que aprovechen el potencial de nuestros ejidos en este sector.
El turismo no solo se trata de grandes hoteles y destinos de playa; en Hidalgo, nuestra riqueza natural, forestal y cultural puede ser un imán para viajeros que buscan experiencias auténticas y sostenibles. Los ejidos tienen la capacidad de ofrecer rutas ecoturísticas, senderismo en bosques comunitarios, gastronomía tradicional y experiencias culturales que pueden convertirse en motores económicos locales sin comprometer el equilibrio ambiental.
Mi propuesta busca promover la constitución de Uniones de Ejidos, Empresas Ejidales y Asociaciones Rurales de Interés Colectivo, facilitando la organización de nuestros productores para ofrecer servicios turísticos de calidad. Además, plantea una coordinación más efectiva entre los distintos niveles de gobierno para que los ejidatarios puedan acceder a financiamiento y recursos que les permitan desarrollar proyectos viables y sostenibles.
No podemos dejar solos a quienes han cuidado nuestros recursos naturales por generaciones. La preservación de los bosques, ríos y montañas de Hidalgo ha sido posible gracias a estas comunidades, y ahora es nuestro turno de apoyarlos para que puedan beneficiarse de manera justa del turismo sustentable.
Es fundamental que en este esfuerzo trabajemos de la mano con el sector privado, la academia y las instituciones públicas. Si logramos consolidar proyectos turísticos en los ejidos, no solo estaremos generando empleo y mejorando la calidad de vida en las comunidades rurales, sino que también estaremos promoviendo el respeto por nuestra biodiversidad y tradiciones.
Esta iniciativa no es solo una propuesta legislativa; es una apuesta por un Hidalgo más sólido, más atractivo para el turismo y más conectado con su identidad. Desde el Congreso del Estado, seguiré impulsando políticas que garanticen que el desarrollo económico vaya de la mano con la sustentabilidad y el bienestar de nuestra gente. Porque el futuro de Hidalgo está en sus raíces, y es nuestro deber asegurarnos de que florezcan con nuevas oportunidades.