Día de Muertos: “Un católico celebra la vida”, refiere párroco de Mineral de la Reforma
Guillermo Ortega recordó que orar por los difuntos es una obra de misericordia y una forma de celebrar la vida eterna
Guillermo Ortega recordó que orar por los difuntos es una obra de misericordia y una forma de celebrar la vida eterna

Gustavo Vargas
En vísperas de la celebración del Día de Muertos, el párroco de la iglesia de San Judas Tadeo, José Guillermo Ortega, indicó que el Xantolo se trata de una tradición ancestral, sobre la que, aunque dijo desconocer la profundidad de la festividad, afirmó que encender velas y recordar a los difuntos con fe representa un acto de amor y esperanza hacia quienes ya partieron.
“El Xantolo es una tradición llena de simbolismo, que muestra cómo las personas recuerdan a sus seres queridos y los hacen presentes con oración y con luz. Encender una vela es una manera de pedir por ellos, de desearles esa luz perpetua que viene de Dios”, dijo.
Por lo que refiere a la iglesia católica, indicó que las celebraciones del 1 y 2 de noviembre tienen un profundo sentido espiritual, pues más allá de las ofrendas, refleja la fe en la vida eterna, y la comunión entre los vivos y quienes ya partieron.
“Nosotros creemos que nuestros seres queridos están con Dios y eso es motivo de alegría. Celebramos la vida, no la muerte”.
Enfatizó que el recuerdo de los seres queridos fallecidos no debe tener un enfoque de tristeza, sino de esperanza, pues afirmó que quienes han tenido la experiencia de perder físicamente a alguien cercano saben que es a través de la oración cuando más presente se les tiene en el corazón.
En este sentido, el presbítero recordó que orar por los difuntos es una obra de misericordia y una práctica que debe mantenerse viva.
“El libro de los Macabeos dice que orar por los difuntos es un pensamiento santo y piadoso para que sean liberados de sus pecados. Cuando pedimos por ellos, fortalecemos nuestra fe y reafirmamos que la vida no termina con la muerte, sino que continúa en la presencia de Dios”.
Al respecto, subrayó que las ofrendas del Día de Muertos podrían no ser una superstición, sino una expresión de amor y esperanza. “La ofrenda es una forma de decir: te recordamos, seguimos unidos en la fe. Es el reflejo de lo que creemos: la vida eterna”.
Por lo que refiere al Halloween, el sacerdote aseguró que esta festividad carece de sentido espiritual y se aleja del mensaje cristiano:
“Nosotros no celebramos la muerte ni lo oscuro, sino la vida. Dios es un Dios de vivos, no de muertos”.
Finalmente, el párroco de Mineral de la Reforma invitó a la comunidad a vivir estas fechas con un corazón lleno de fe y oración, y, dijo: “Pidamos a Dios que les dé la luz perpetua a nuestros seres queridos, que brille para ellos y que contemplen su rostro, que es la verdadera luz”.