Lengua indígena Pame “agoniza”; sus 15 hablantes habitan en Pachuca
No hay interés por parte de las personas en mantener su idioma vivo, mientras que el tenec solo 60 personas lo hablan, el náhuatl y el otomí registran un crecimiento moderado
Alma Leticia Sánchez
Las mujeres, hombres, niñas y niños que aún la utilizan están instalados en la capital del estado, quienes “nos han dicho que no están interesados en que se les hable en su lengua. Ahí tenemos un reto importante. En Hidalgo tenemos muy limitado el número”, dijo.
Así que para ese grupo, el comisionado de los pueblos indígenas tiene planeado certificar a uno de ellos a fin de iniciar un proceso de rescate, pues esta comunidad hablante del Tenec tiene alrededor de 30 años que habita Hidalgo.
Indicó que respecto al náhuatl ha tenido un crecimiento moderado que ya permitió quitarla de la lista de lengua madre en peligro de extinción, mientras que el otomí aumentó un poco el número de hablantes.
“Representa un reto para la sociedad, para el gobierno, el poder implementar mecanismos de fortalecer la lengua otomí con sus variantes hñahñu y ñoju con influencia en el Valle del Mezquital.
En tanto, la lengua tepehua sí está en peligro de extinción en la entidad, pues solo se habla en el municipio de Huehuetla.
Ante ello, indicó que deberán diseñar algunos talleres de lenguas para fortalecerla a fin de aumentar el número de hombres, mujeres e infantes que la utilicen.




























