Localjueves, 19 de junio de 2025
Sector Salud, sin apoyo a menstruación digna
Este año descartan beneficio; sería hasta 2026, sólo si hay presupuesto
Maximiliano Pérez

La Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) informó que este año no cuentan con un presupuesto específico destinado a la adquisición de artículos de atención íntima para el programa de menstruación digna.
Lo anterior, en relación con una iniciativa presentada por las 16 diputadas locales y la postura del presidente de la Comisión de Salud del Congreso local, en relación con la atención que deben recibir las personas menstruantes en la entidad.
Las legisladoras pretenden que se proporcionen “medicamentos básicos e insumos esenciales para la salud, que atiendan los síntomas de la menstruación, en términos de las disposiciones jurídicas aplicables”, pero sin precisar en la reforma si la SSH es el sujeto obligado a realizarlo.
En tanto, el presidente de la Comisión de Salud, Arturo Gómez Canales, descartó que sea a través del IMSS Bienestar y señaló a la SSH como la responsable de esa tarea en caso de aprobarse la reforma, aunque ésta misma no avanza precisamente por falta de presupuesto.
Ante ello, la SSH señaló que de ser aprobadas algunas propuestas presentadas en el Congreso local, seguramente se tendría recurso para la partida del año siguiente. Mientras tanto, esta dependencia solamente realiza una campaña anual, los días 28 de mayo, denominada “Día de la higiene menstrual”.
De acuerdo con organizaciones de la salud, a pesar de los avances de los últimos años, las personas que menstrúan siguen enfrentándose a numerosos desafíos relacionados con la higiene del periodo. El acceso inadecuado a productos menstruales, la falta de instalaciones sanitarias y la escasa educación sobre la salud menstrual contribuyen a diversos problemas.
Entre estos se encuentra la pobreza menstrual, pues millones de personas en todo el mundo no pueden permitirse productos menstruales básicos, lo que las obliga a recurrir a alternativas antihigiénicas como trapos, periódicos o incluso hojas. La pobreza menstrual perpetúa ciclos de pobreza y desigualdad, obstaculizando las oportunidades educativas y el empoderamiento económico.
Los tabúes culturales en torno a la menstruación pueden generar sentimientos de vergüenza e incomodidad, lo que impide que las personas busquen productos e información adecuados sobre la higiene menstrual. El estigma también contribuye a la exclusión social y la discriminación, lo que afecta el bienestar mental y emocional de las personas que menstrúan.
Ante estas situaciones, diputados de Hidalgo han propuesto medidas para apoyar la gestión menstrual digna, en las que se incluyen iniciativas para garantizar el acceso a productos de higiene menstrual y licencias laborales para personas que experimenten dismenorrea, aunque estas no han avanzado supuestamente por cuestiones presupuestales.