Localmiércoles, 14 de enero de 2026
Profesor investigador de la UAEH expone desventaja en vejez
Investigadores explican cómo longevidad, empleo riesgoso y cuidados limitan apoyos sociales
Fernanda Huerta García

Académico de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) advirtió que los hombres en México enfrentan una situación de desventaja económica durante la vejez, derivada de una menor esperanza de vida y de condiciones laborales que impactan directamente en su salud y bienestar a largo plazo. Este escenario reduce el tiempo en el que pueden acceder a pensiones no contributivas y otros apoyos públicos.
Zeus Salvador Hernández Veleros, profesor investigador del Área Académica de Economía de la UAEH, explicó que los varones reciben en promedio menos años de este tipo de pensión en comparación con las mujeres, debido a que viven menos tiempo y acceden al beneficio a una edad más avanzada.
Con base en cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), señaló que la esperanza de vida masculina se ubica alrededor de los 73 años, mientras que la femenina alcanza los 79.
El especialista subrayó que esta diferencia no responde únicamente a factores biológicos, sino al tipo de trabajos que históricamente han desempeñado los hombres. Actividades como la minería, la construcción, la electricidad y diversos oficios industriales implican una mayor exposición a riesgos físicos, accidentes y sustancias peligrosas, lo que incrementa la incidencia de enfermedades laborales y padecimientos crónicos.
A esta problemática se suma un componente social relevante. Hernández Veleros indicó que muchos hombres llegan a la edad adulta mayor con redes de apoyo más limitadas, lo que dificulta el acceso a cuidados cotidianos. Datos del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) muestran que una proporción significativa de varones adultos mayores reside en hogares con estructuras reducidas, lo que incrementa su vulnerabilidad.
Asimismo, señaló que estas condiciones suelen pasar desapercibidas debido a la falta de interés social y a patrones culturales que desincentivan el autocuidado masculino. La ausencia de hábitos preventivos, atención médica oportuna y una alimentación adecuada agravan el panorama en la vejez.
Ante ello, los investigadores coincidieron en la necesidad de fortalecer políticas públicas orientadas al autocuidado desde edades tempranas, así como de abrir espacios de reflexión que permitan visibilizar las problemáticas que enfrenta la población masculina al llegar a la vejez.