elsoldehidalgo
Localviernes, 1 de agosto de 2025

Estudiante de UPP desarrolla protocolo clínico sobre Ciencia y Dignidad Menstrual

Su objetivo es validar el uso de la sangre menstrual como muestra en pruebas moleculares

Síguenos en:whatsappgoogle

Fernanda Huerta García

“La idea de Biovida nació cuando conocí la copa menstrual y me di cuenta de lo poco que sabía sobre mi cuerpo, a pesar de estudiar biotecnología. Me sentí indignada por los tabúes, los miedos y la desinformación con los que muchas vivimos”, cuenta Violeta.

“Hoy compartimos información sobre anatomía, salud menstrual, infecciones, mitos y ciencia aplicada al cuerpo menstruante. También promuevo productos como la copa menstrual y materiales educativos”, señala.

Su enfoque combina el rigor académico con un tono cercano y amoroso. “La ciencia es el corazón del proyecto. Cada publicación tiene respaldo en artículos, normas oficiales o fuentes médicas confiables”.

Biovida combate a mitos sobre menstruación 

Sin embargo, el impacto de la plataforma sigue creciendo, “muchas personas me escriben para decir que gracias a Biovida se animaron a usar la copa, se sienten más seguras o incluso detectaron a tiempo un problema ginecológico. Eso me impulsa a seguir”.

Sangre menstrual podría ser muestra en pruebas moleculares

“Durante la carrera empecé a preguntarme por qué la sangre menstrual no se usa para diagnósticos, si tiene células, biomarcadores e información genética como cualquier otra muestra. Me di cuenta de que no era por falta de potencial, sino por estigma”, explica.

Este nuevo proyecto busca convertir la sangre menstrual, una muestra accesible, cotidiana y no invasiva, en una herramienta útil para el diagnóstico temprano de infecciones de transmisión sexual.

“Podría tomarse en casa, con menos ansiedad, sin equipo médico y con mayor autonomía para las personas. Es una alternativa más digna y científicamente viable”.

Actualmente, el protocolo se encuentra en fase de diseño teórico y revisión de literatura científica. Ya hay estudios internacionales que respaldan el uso de sangre menstrual para detectar VPH, VIH y otros marcadores. El reto, dice, es adaptar ese conocimiento al contexto clínico, técnico y legal de México.

“El mayor reto ha sido la falta de reconocimiento institucional de la sangre menstrual como muestra válida, así como vacíos legales sobre cómo debe recolectarse y analizarse. Estoy trabajando en eso con una perspectiva de bioética y justicia menstrual”.

Trabajo podría ser base de laboratorio menstrual

Violeta visualiza este trabajo como la base de un laboratorio menstrual, un espacio donde se investiguen y validen tecnologías diagnósticas con perspectiva de género, ética y ciencia aplicada a la salud ginecológica.

Para hacerlo realidad, busca vinculación con universidades, centros de investigación, incubadoras de proyectos científicos y organizaciones de salud o justicia menstrual. También requiere mentorías científicas y asesoría legal para validar el protocolo clínico.

Para validar científicamente este método, plantea realizar ensayos comparativos entre muestras tradicionales y sangre menstrual, pruebas de PCR, revisión por pares y validación cruzada en laboratorios certificados. “Todo bajo un protocolo técnico y ético riguroso”.

“Quiero que la ciencia menstrual deje de ser invisible. Sueño con construir herramientas que salven vidas, respeten los cuerpos y transformen realidades desde la ciencia y la empatía”, concluye.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias